el centro tilda la denuncia de "falsa"

Investigan supuesto maltrato animal a los delfines del zoo de Madrid

El Seprona investiga que algunos están enfermos, sufren problemas oculares y lesiones cutáneas

09.02.2020 | 05:38
Imagen de archivo de dos delfines en el zoo de Madrid

MADRID. Hace unos meses, Proyecto Gran Simio tuvo conocimiento de la  Operación 404 enfocada a la cautividad de animales de la organización  Sea Shepherd Conservation Society, que ha estado investigando los  delfinarios de muchos lugares del mundo entre ellos el Zoo de Madrid,  descubriendo que varios delfines del citado Zoo (Lala y Guarina),  presentaban "lesiones cutáneas y el resto de los siete delfines  restantes tienen graves problemas oculares", con pruebas  fotográficas.

Con esos datos, el veterinario Agustín González presentó un  informe que Gran Simio entregó al Seprona, que describe las úlceras  dermatológicas en forma de cráter en Lala, uno de los delfines; una  gran úlcera en otro delfín con pérdida de piel en la boca en el  extremo superior de ambas mandíbulas y de graves problemas oculares  en el resto de los delfines que permanecen con los ojos medio  cerrados "por causas posiblemente del cloro ya que pueden tener  reacción de esta sustancia e incluso conjuntivitis".

El informe señala que a pesar de sufrir estas patologías, los  delfines siguen participando en cada espectáculo "sin tener la opción  de reubicación en una zona tranquila y limpia hasta que estén  totalmente recuperados".

Para el veterinario especialista en cetáceos, estos delfines se  encuentran actualmente bajo un gran sufrimiento ya que en la piel y  ojos tienen muchas terminaciones nerviosas. En cuanto al delfín que  tiene lesiones en la mandíbula, esta es una zona de sensibilidad  especial y que producen dolor, ya que la utilizan constantemente para  tener sensaciones táctiles. "Las lesiones oculares son sin duda  molestas y dolorosas", apunta.

Proyecto Gran Simio ha criticado que en lugar de apartar a la  delfín Lala de los espectáculos hasta que se reponga, "la siguen  utilizando en lo que ellos llaman actividad física, cuando en  realidad es una obligación de realizar un espectáculo ajeno a su  comportamiento como especie y lejos de la voluntariedad". "Sobre las  patologías de los ojos y de la herida ulcerosa muy desarrollada en el  hocico de otro delfín, callan y no responden", reprochan al Zoo.

Por todo ello, la asociación ha realizado una denuncia ante el  Serpona por la comisión de un supuesto delito de maltrato animal  recogido en el artículo 337 del Código Penal y el posible  incumplimiento de varios artículos de la Ley 31/2003 de 27 de octubre  sobre conservación silvestre en los parques zoológicos.

"La utilización de espectáculos circenses en cetáceos y otras  especies deberían estar prohibidos en los zoológicos como así lo  recomienda el Manual Guía para la aplicación de la Ley de zoológicos  publicado por el Ministerio de Medio Ambiente en su día y por la  Fundación de Biodiversidad, en la que los zoológicos no deben  consentir la utilización de animales en espectáculos ni en otras  actividades similares que se encuentren claramente alejadas de las  tareas educativas como por ejemplo hacer fotografías con animales,  exhibición de carácter circense, etc", ha declarado Pedro Pozas,  director ejectivo del Proyecto Gran Simio en España.

También señala que el informe del veterinario deja claro que  numerosos estudios "avalan que la privación de libertad en cetáceos  les causa ansiedad y estrés, sumando además que estos animales están  obligados a someterse a ejercicios de trabajo duro a cambio de  alimento e incluso pasar periodos de privación de alimentos hasta que  realizan el ejercicio indicado por deseo del instructor".

Pozas ha afirmado que se tiene que tomar ejemplo del Zoológico de  Barcelona, que al ser público se ha podido prohibir el espectáculo  con delfines y que en estos momentos están buscando un lugar adecuado  de retiro para ellos y se ha aprobado por parte del Ayuntamiento a  una reconversión del propio zoológico para que se convierta en centro  de rescate. Con respecto a los zoológicos privados, la única manera  de luchar contra estos espectáculos circenses es "con la no  asistencia a los mismos", indica.

RESPUESTA DEL ZOO AQUARIUM
Ante esta denuncia, Zoo Aquarium de Madrid ha manifestado que las  conductas delictivas imputadas son "totalmente falsas y han sido  atribuidas intencionadamente con total desprecio a la verdad". Por  ello, está estudiando acciones legales, tanto por la vía penal como  la civil, contra las personas que puedan promover "una denuncia falsa  y acusaciones tan graves sin ningún fundamento".

El Zoo ha señalado que su prioridad es "garantizar el bienestar y  la salud de todos los animales bajo su cuidado". En relación a  algunos delfines, "como ocurre en cualquier grupo de animales de  otras especies, se dan afecciones tales como las que nos ocupan en la  piel, produciéndose también estas entre delfines salvajes".

En el caso de Lala, han explicado que una de las hembras de mayor  edad del grupo "y en algunos momentos es más apreciable un problema  crónico que presenta en su piel pudiendo ser más o menos llamativo,  según la época". "Actualmente, goza de un buen estado general de  salud y, al igual que el resto del grupo, reciben una atención  veterinaria permanente y tratamiento específico, cuando así lo  requieren. Conviene recordar que hay lesiones dérmicas producidas por  diversos agentes, al igual que sucede en humanos, que no siempre son  posibles de eliminar del todo a lo largo de la vida del individuo sin  que eso afecte a su bienestar, salud y supervivencia", añaden en un  comunicado.

El Zoo también aseguran que el cuidado y respeto de sus animales  es "máximo" y cuentan con programas especiales de veterinaria,  enriquecimiento, alimentación "de máxima calidad" y entrenamiento  como las charlas educativas en las que además se transmiten al  público mensajes sobre la protección y la biodiversidad del planeta,  "cumpliendo una función claramente educativa y de concienciación".

"Nuestros fines como institución zoológica y los de todos los  miembros que han sido aceptados para formar parte de WAZA, EAZA, AIZA  y la EAAM y se enmarcan en la investigación, la educación y la  conservación respetando escrupulosamente los parámetros de bienestar  animal y el convenio CITES (Convenio sobre el Comercio Internacional  de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre)", añaden.

Precisamente, AIZA ha emitido un comunicado en que critica que  Proyecto Gran Simio ha realizado varias veces acciones legales  "basadas en vaguedades, sin aportar pruebas y sin siquiera haber  visitado el zoológico denunciado".

Y entienden que el único fin de este tipo de denuncias es obtener  repercusión mediática, "sin siquiera esperar al resultado de la  preceptiva inspección del Seprona".

"En ocasiones anteriores, tras la inspección de las autoridades  competentes motivada por la denuncia, éstas concluyeron que no había  indicios racionales que apoyaran las acusaciones del denunciante. Es  más, cuando algún zoológico ha intentado demandar a Proyecto Gran  Simio por sus falsas denuncias, la organización ni siquiera ha  recogido los requerimientos en su sede, lo que indica claramente que  el interés es exclusivamente mediático y no responde a una  preocupación real por el bienestar animal", señalan.

La asociación AIZA ha subrayado también que el bienestar de los  animales que acogen los zoológicos españoles está garantizado por el  sistema de control e inspección que establece la Ley de Zoos  (31/2003) y ejecutan los funcionarios de las administraciones  competentes.

"Tenemos confianza plena en que esta denuncia al Zoo de Madrid,  como las anteriores que ha interpuesto a otras instituciones Proyecto  Gran Simio, es absolutamente infundada y solo persigue obtener  notoriedad mediática de forma gratuita", concluyen.