21 días de huelga y 107.000 estudiantes afectados

Uriarte insta a la escuela concertada a huir de “maximalismos” tras treinta reuniones

Educación incentivará la recolocación por el cierre de aulas y fórmulas de jubilación parcial unidas al contrato relevo

08.02.2020 | 21:59
Olatz Garamendi y Cristina Uriarte durante la valoración de ayer de las jornadas de huelga en la concertada.

Educación incentivará la recolocación por el cierre de aulas y fórmulas de jubilación

BILBAO - La consejera de Educación del Gobierno vasco, Cristina Uriarte, instó ayer a patronales y sindicatos de los colegios concertados a "huir de posiciones maximalistas" para poder salir del "bucle" en el que está instalado un conflicto que se ha cobrado ya 21 días de huelga, afectando a 107.000 estudiantes. Uriarte también salió al paso de quienes la acusan de falta de implicación, ya que, según desveló, en los últimos tres meses su departamento ha mantenido más de treinta reuniones "fuera de los focos" con todas las partes, en las que han puesto sobre la mesa distintas líneas de trabajo que ayuden a acercar posturas, como un sistema para la recolocación y el rejuvenecimiento de la plantilla. Uriarte insistió en que la solución, el fin de las huelgas, pasa única y exclusivamente porque las partes alcancen un acuerdo, ya que se trata de un conflicto laboral. "Nosotros no ponemos la solución porque a quien corresponde llegar a un acuerdo es a las patronales y a los sindicatos".

Esta es la postura oficial que el Departamento de Educación quiso trasladar ayer después de que las cuatro jornadas de huelga de la semana pasada culminasen en punto muerto, mientras los sindicatos mantiene la convocatoria de nuevos paros para los días 1, 2, 3, 4 de abril y 8 y 9 de mayo. "No nos encontramos ante un problema irresoluble en absoluto" ni "las posiciones están tan alejadas las unas de las otras".

Estas palabras de la consejera contrastan con el estado de la situación que trasladan públicamente los sindicatos, que pueden llevar a pensar que hay un punto de sobreactuación y que realmente podría haber avances en las conversaciones que mantienen Kristau Eskola y ELA, patronal y central mayoritarias del sector. Pero son solo especulaciones porque Kristau Eskola guarda silencio y ELA mantiene el mismo argumentario de enero. Lo único cierto es que ni Kristau Eskola ni sindicatos han aceptado activar hasta la fecha la mediación o el arbitraje, como solicitan las familias y el Ararteko. Y está claro que el Gobierno vasco no incrementará la financiación de la enseñanza concertada sin que medie un debate parlamentario en el marco de la futura Ley Vasca de Educación, ante el que el juego de mayorías dificulta bastante la eventual modificación del sistema de financiación de la escuela vasca.

El único dinero que Lakua está dispuesto a poner son incentivos económicos que acompañen el plan para rejuvenecer la plantilla y la recolocación del personal que se quede sin su puesto por el cierre de aulas, debido al descenso de la natalidad dentro de colegios de la misma patronal que necesiten personal. Así lo explicó la viceconsejera Olatz Garamendi, la voz del Departamento en las conversaciones "discretas" para intentar desatascar el conflicto.

En realidad este sistema no es sino la aplicación del acuerdo de recolocación de la enseñanza concertada de 1997 y de la orden de 2016 sobre la reducción gradual de las aulas que impide el cierre de un aula por curso.

Garamendi indicó que ahora se retoman esos acuerdos en dos aspectos esenciales: "La recolocación de personas que pierdan su puesto de trabajo por la reducción de aulas en otros centros que tengan esas necesidades, y por otro lado, el rejuvenecimiento de plantilla, acudiendo a las fórmulas de jubilación parcial unida a contrato relevo y los consiguientes incentivos por parte de la administración". Patronales y sindicatos tienen en sus manos esta oferta desde hace semanas, sin que nadie se haya pronunciado al respecto.

Fuentes de Educación aclararon que esta oferta busca "acercar posturas" dentro de su marco competencial, porque las condiciones laborales del nuevo convenio depende de las partes. En esta misma línea, Uriarte insistió en que "no le corresponde al Departamento inmiscuirse en el ámbito de condiciones laborales", ya que "ese es el campo entre las patronales y sus trabajadores en el ámbito de la negociación colectiva", pero puede "ayudar en un ámbito tan sensible como el mantenimiento de los puestos de trabajo ante la bajada demográfica". "Y ahí derivamos nuestros esfuerzos. Vamos a seguir trabajando como hasta ahora", concluyó.