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La pesca-turismo zarpa en la costa vasca

El reconocimiento y la cobertura para esta modalidad turística demandada desde hace años por el PNV en Madrid se abre camino El Grupo Vasco desatasca una actividad que beneficiaría a ambos sectores

La pesca-turismo zarpa en la costa vasca

Bilbao. Tras la última intentona fallida en mayo de 2012, el Grupo Vasco en Madrid ha logrado, finalmente, arrancar el compromiso del Gobierno español para dar cobertura legal a la modalidad de la pesca-turismo, una iniciativa que mata dos pájaros de un tiro ya que combina ambas actividades en la costa vasca, desde Zierbena hasta Hondarribia. Por ejemplo, embarcando en una merluzera a un grupo reducido de personas interesadas en conocer de cerca cómo es la vida y el trabajo de los arrantzales o, en tierra firme, visitando una lonja de venta de pescado.

Esta actividad, que permitiría mejorar las condiciones de vida del maltrecho sector pesquero en Euskadi, avalada y defendida por los jeltzales desde hace un par de legislaturas, parece haber obtenido el beneplácito de la Administración española. La última interpelación en ese sentido del Grupo Vasco, a comienzos de este mismo mes a cargo del senador lekeitiarra José María Cazalis, recibió el OK del propio ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, quien expresó su compromiso para agilizar la legalización de esa actividad.

Tal y como explicaba Cazalis a este periódico, la modificación -prometida por el Gobierno español- de un simple artículo de la Ley de Pesca abriría en cascada toda una serie de puertas y ventanas "al turismo de sensaciones", una nueva forma de acercarse a la particular naturaleza y cultura de los municipios de pescadores que salpican la costa vasca y su singular carácter y, además, contribuiría a aliviar la delicada situación económica por la que atraviesa el sector.

La elaboración de este marco normativo para las actividades turísticas pesqueras incluiría tanto ocupaciones en tierra como en la mar. Desde visitas a cofradías y compartir in situ el trabajo de las rederas a subirse a una embarcación y recorrer el litoral, hasta observar cómo se echa y recoge el aparejo, acompañar a los arrantzales en la pesca a caña o, por ejemplo, degustar unos chicharros, unos langostinos o unas gambas recién capturadas, "que haberlas haylas también en el territorio", apostillaba el exalcalde de Lekeitio.

A juicio del senador jeltzale ha llegado el momento de acometer ese cambio de la legislación vigente para que las actividades de pesca-turismo puedan ser incluidas en la nueva reglamentación como parte de la actividad profesional de la flota artesanal. "No nos podemos permitir el lujo de perder todo el trabajo, el buen trabajo hecho hasta ahora. Si no somos capaces de hacerlo, toda esa ilusión y la confianza y el empeño de un importante colectivo del sector pesquero se verá frustrado", subrayaba.

Y es que, tal y como explicaba Cazalis, la legislación actual "hace muy difícil y genera una enorme inseguridad jurídica a la hora de desarrollar actividades de pesca-turismo". De hecho, la cobertura legal de esta actividad ha sido y es el punto tradicional de embarrancamiento. A su entender, y así se lo transmitió al ministro Arias Cañete, "no podemos seguir avanzando sin esa seguridad suficiente para el sector y para los clientes".

"Un acto de fe" "Se ha pedido y se ha conseguido una gran implicación del sector en un asunto difícil y delicado en el que muchas veces armadores y marineros han tenido que hacer casi un acto de fe para ver las bondades que tiene la iniciativa pesca turismo, sobre todo para superar sus inseguridades. Creo que no podemos pedir más al sector, no se le puede pedir que siga apostando por algo sin ver las salidas claras", agregaba el senador jeltzale, satisfecho en primera instancia con el compromiso manifestado por el Ejecutivo español.

Cazalis expresó, en este sentido, que el anuncio del ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente sobre las medidas que promete aplicar, parece que van en la línea que propuso el Grupo Vasco durante el mandato del anterior presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, y pueden ser consideradas como positivas para seguir avanzando en este tema "por el bien de los sectores pesqueros artesanal y de bajura, que son los más vulnerables, por sus características empresariales" resumió.

Uno de los grandes logros de esa nueva reglamentación sería que, por ejemplo los arrantzales que voluntariamente optaran por participar en esta nueva actividad complementaria de la pesca profesional podrían computar como tiempo de pesca -cotización a la Seguridad Social- el dedicado al turismo sin perder sus derechos derivados del régimen especial de los trabajadores del mar, aplicándose el consecuente cociente reductor de la edad de jubilación cuando estén desarrollando esa otra actividad.

Ese complemento a la pesca extractiva se haría con las modificaciones y habilitaciones necesarias en aspectos como la eslora máxima de los buques autorizados, el número máximo de pasajeros-turistas, tipos de artes, censos de buques, requisitos y condiciones de seguridad de los buques, límites temporales y geográficos, el aseguramiento de las embarcaciones, el régimen de inspecciones y sanciones, el posible establecimiento de medidas específicas para la pesca-turismo en aguas exteriores por razón de protección y conservación de los recursos pesqueros, y un largo etcétera que será incluido en el nuevo articulado.

"Estas condiciones se establecerán reglamentariamente consultadas las comunidades autónomas", afirmó el ministro Cañete en su respuesta a Cazalis. "El Ministerio tiene ya elaborada una propuesta de modificación de la actual Ley de Pesca Marítima que, entre otras modificaciones, en el apartado definiciones incluye tanto los conceptos consensuados de diversificación pesquera acuícola, como los de turismo marinero, turismo acuícola y el de pesca-turismo", zanjó el titular de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.