Alianzas políticas en el Estado

El PP se lanza a captar los dirigentes que C's deja "huérfanos" con su giro

Génova rompe con Arrimadas y reconoce contactos con cargos naranjas para unir al centroderecha en torno a Casado

11.03.2021 | 19:21
Pablo Casado, con el alcalde José Luis Martínez Almeida, hoy en Madrid

"Abrimos las puertas a los militantes y dirigentes de Ciudadanos defraudados tras esta operación clandestina". El llamamiento de Teodoro García Egea, secretario general del PP, horas después de que la ruptura entre las dos formaciones en la Comunidad de Madrid y Murcia convulsionara el tablero de alianzas en el Estado coge cuerpo en forma de estrategia desde Génova. El partido que comanda Pablo Casado se ha lanzado a captar a los dirigentes, militantes y simpatizantes que, a su juicio, ha dejado "huérfanos" la líder naranja, Inés Arrimadas, una oferta que han trasladado hoy los portavoces populares en el Congreso y el Senado, Cuca Gamarra y Javier Maroto.

El PP entiende que la presidenta de C's se ha convertido en un "satélite de Sánchez e Iglesias" en su afán de subsistir, y que muchos de quienes conforman su marca estarían en disposición de dar el salto y abrazarse a la "casa común del centroderecha". De hecho, sostienen que estos movimientos, aunque de forma discreta, ya han comenzado. 

CONTACTOS DISCRETOS


El PP no dirá "no a nadie que quiera incorporarse al proyecto de Isabel Díaz Ayuso o de Casado buscando un partido más sólido", recalcan. Maroto reconoce que varios cargos de Ciudadanos han dicho basta y han contactado con ellos para ensanchar las bases dentro de la formación popular porque la naranja "les ha dejado de representar, algo que iremos viendo en los próximos días". Los pesos pesados del PP aluden a las críticas en el seno de Ciudadanos por parte del diputado del Parlament valenciano, Toni Cantó, o de Fran Carrillo, diputado del parlamento andaluz, e incluso apuntaron que en Castilla y León no saldrá adelante la moción de censura del PSOE porque "los de Ciudadanos no le hacen caso a Arrimadas". La andanada a la líder de C's es obvia: "Hace unas semanas decía que quien estuviese pensando en desestabilizar gobiernos no tenía moral".

El PP acusa a C's de presentar mociones tanto en Murcia como en Madrid, a pesar de que en Madrid ni lo han hecho en la práctica ni han apoyado por ahora las registradas por PSOE y Más Madrid ante el adelanto electoral. Arrimadas "no tiene palabra", insisten, y Ayuso debía evitar un cambio de Gobierno que, según Génova, estaba fraguando su vicepresidente Ignacio Aguado. "Si le parece se queda quieta", ha apostillado Gamarra en TVE. La lideresa aspira a gobernar sola en Madrid, como hoy mismo ha admitido, en busca de una mayoría absoluta harto imposible por la fragmentación de la Asamblea, pero el partido de Casado aparca su vía centrista para echarse en brazos de Ayuso, la "única llave" de los madrileños "que no quieren socialismo". "O socialismo o libertad", se aferran al lema gestado por la presidenta madrileña, y por su asesor Miguel Ángel Rodríguez. "El objetivo es que "todo el votante de centroderecha meta en la urna la papeleta de Isabel Díaz Ayuso y del PP".

Meta que persigue Casado. "Las elecciones en la Comunidad van a ser la primera etapa de la unidad del centroderecha en torno al PP. Yo llevo intentándolo tres años. Si no lo han querido antes en C's, lo haremos ahora por la base, por los españoles, por los madrileños, que podrán unir al centroderecha en la papeleta del PP", explica el líder de Génova. Por su parte, el presidente del PP de la CAV y del grupo parlamentario PP+Cs, Carlos Iturgaiz, ha asegurado que esta coalición sigue "muy unida" en Euskadi, aunque su fuerza tiene "las puertas abiertas" para recibir a militantes naranjas.

GUIÑO DEL PSOE A CIUDADANOS


Desde Moncloa ya ha existido una primera reacción al nuevo escenario abierto y la portavoz del Ejecutivo de Sánchez, la ministra de Hacienda María Jesús Montero, ha instado a C's a ocupar el "nuevo espacio" abierto en el centroderecha, rompiendo con el PP y Vox y sus acuerdos en muchas comunidades, y pactando con el PSOE. Eso sí, aclara que esto no pone en riesgo la coalición de gobierno del PSOE y Unidas Podemos. "Es la oportunidad y el momento de replantearse cuál debe ser el papel de Ciudadanos, si es que no quiere ser engullido como le ha pasado en Catalunya. Le toca dejar de hacer seguidismo a la foto de Colón y decidir qué quiere ser de mayor", ha argumentado Montero.