Un guardia civil explica en una grabación que Mikel Zabalza murió torturado

"Se les ha ido la mano, se ha quedado en el interrogatorio", afirma

23.02.2021 | 00:48
Los audios sobre el asesinato de Mikel Zabalza

Si a alguien le quedaba alguna duda sobre las circunstancias en las que falleció Mikel Zabalza tras ser detenido el 26 de noviembre de 1985 por la Guardia Civil, la conversación que mantuvieron entonces el excoronel del Centro Superior de Información de la Defensa (Cesid) y el capitán de la Guardia Civil Pedro Gómez Nieto deja bien a las claras que el joven de Orbaitzeta murió en el cuartel de Intxaurrondo tras ser torturado.

"Mi impresión es que en el interrogatorio posiblemente fue una parada cardíaca como consecuencia de la bolsa de plástico en la cabeza", explica Gómez Nieto a Perote. Dicha conversación es la que motivó que la causa se reabriera en 1995, pero el juez no admitió su incorporación al procedimiento judicial porque sus protagonistas negaron que las voces fueran suyas.

La novedad es que el diario digital Público ha sacado a la luz estos audios. "Se les ha ido la mano, se les ha quedado en el interrogatorio", dice Nieto desmontando la versión oficial, que todavía hoy mantiene que Zabalza escapó esposado cuando iba a descubrir un zulo en Endarlatsa y falleció ahogado en el río Bidasoa.

El documento sonoro forma parte de la investigación que Miguel Ángel Llamas, Pitu, y Amaia Merino realizaron para dar forma al documental titulado Non dago Mikel? que se estrena este viernes en los cines, tras haber recibido una mención especial en el Zinemaldi de Donostia.

La familia de Mikel Zabalza sabe que este audio "no va a tener recorrido judicial, pero esto no quita para que la sociedad tenga cada vez más detalle de la verdad, de que murió en el cuartel de Intxaurrondo", dice a este medio su hermana Idoia. "Nuestra aspiración es que se conozca la verdad y que sea pública y oficial, sobre todo después de este camino judicial tan enrevesado y de no haber querido admitir las pruebas", añade.

La reciente muerte del exgeneral de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, que estuvo al frente del cuartel de Intxaurrondo, podría ser la antesala de que se progrese hacia el esclarecimiento oficial de estos hechos. "Cuando no haya ningún protagonista que tenga que pagar por ello, es más fácil que se conozca la verdad", reflexiona Idoia. Tanto su familia como ella de momento se quedan con "el reconocimiento social, que siempre lo hemos tenido, ya que esto es una mentira que ha aguantado en los juzgados, pero no en la opinión pública".

Ahora, Idoia espera con ganas el documental, de cuyo resultado la familia está muy satisfecha porque "es contundente y resume bien lo ocurrido", para que se conozcan mejor estos hechos. "Percibimos que hay mucha curiosidad e interés por verlo", dice sin escatimar elogios al trabajo. "Es un documento que recoge la verdad y cómo reaccionó la sociedad, y en el relato de Ion Arretxe –otro de los detenidos junto con Mikel– tenemos de su boca la vivencia de lo que pudo haber vivido mi hermano".

Ofensiva política
 

Geroa Bai y EH Bildu van a aprovechar su representación en Madrid para preguntar al Gobierno español por estos sucesos, tanto al presidente Pedro Sánchez como a los ministros del Interior y Defensa, que tendrán que responder a preguntas y comparecer en el Congreso para dar explicaciones. La portavoz de Geroa Bai, Uxue Barkos, fue clara: los audios "pueden constituir la prueba que faltó siempre en torno al asesinato de Zabalza". "En el periplo judicial fue imposible realizar acusación alguna por la falta de pruebas y estas grabaciones podrían constituir la prueba que demostrara que fue asesinado en el cuartel de Intxaurrondo", añadió.

También EH Bildu hará preguntas al respecto, la más inmediata mañana mismo, cuando su portavoz en el Congreso, Mertxe Aizpurua, intentará sonsacar a Sánchez un reconocimiento de que la Guardia Civil ha empleado torturas durante décadas.

"Este audio viene a reforzar la idea, que es la verdad, de que Mikel murió en Intxaurrondo"

Idoia Zabalza

Hermana de Mikel Zabalza