Azpiazu tramita las Cuentas con su mayoría pero ofrece pactos a un Podemos más duro

Lakua frena las enmiendas a la totalidad y defiende sus Cuentas sin austeridad y la vía de ir más allá de la deuda fijada

30.01.2021 | 00:53
El consejero de Hacienda., Pedro Azpiazu, interviene este viernes ante el Parlamento Vasco.

La negociación presupuestaria no ha servido para que el Gobierno vasco recabe el apoyo de ningún grupo de la oposición, y se ha visto abocado a superar el obstáculo de las enmiendas a la totalidad con la mayoría absoluta que suman PNV y PSE. Los votos de los dos socios de gobierno fueron suficientes para tumbar ayer las enmiendas a la totalidad que habían presentado todos los grupos (EH Bildu, Elkarrekin Podemos-IU, PP+C's y Vox), y permitir que siga la tramitación de las Cuentas hasta su aprobación final sin margen para la sorpresa el 11 de febrero. El consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, puso en valor la dotación histórica, superior a los 12.000 millones de euros, y las cualidades de unas Cuentas que incluso podrían movilizar más recursos sacando chispas al margen de endeudamiento más allá de lo previsto, pero vio a la oposición con vértigo al acuerdo. No se encerró en su mayoría absoluta y, para futuros ejercicios, tendió la mano a la oposición en general y muy en concreto a Elkarrekin Podemos-IU, el único grupo con el que llegó a entablarse una negociación con recorrido y existía un hilo de esperanza para alcanzar un acuerdo.

El jeltzale admitió que "no ha cuajado el acuerdo en este ejercicio", pero espera que se pueda "consolidar" en los próximos a pesar de tener una mayoría absoluta suficiente. Al otro lado de la tribuna no se escucharon mensajes halagüeños, se puso en duda su voluntad, y Elkarrekin Podemos-IU utilizó su registro más duro, asegurando que el consejero es el único que no ve que sus modelos son diferentes, y que los Presupuestos son "neoliberales". Supone volver a la crítica general, trazar una línea divisoria entre ambos modelos, y vuelve a los términos que utilizan los sectores más intransigentes con el acercamiento al Gobierno, como el sindicato ELA, que había reprochado a la izquierda que no dejara clara su disconformidad frontal con las Cuentas.

Miren Gorrotxategi trasladó que el Gobierno está obsesionado con la disciplina económica y pidió agotar los márgenes de endeudamiento, aunque Azpiazu ya había dejado abierta esa puerta en su intervención inicial al recordar que el objetivo de déficit del 2,2% para este año es solo una tasa de referencia y no le "temblará el pulso" para "ir más allá" y responder a las necesidades del coronavirus. Solo el tiempo dirá si el margen para negociar con Podemos en otras leyes se está reduciendo, pero ayer su bancada acusó al consejero de haberlos citado con poco tiempo para abordar las Cuentas y no aceptar cambios políticos más allá de mover partidas concretas. Con esa bancada se firmó el pacto para las Cuentas de 2020, que no ha tenido continuidad tras el cambio en la dirección morada. El deshielo parece más difícil con EH Bildu, a la que Azpiazu ve cómoda en su estrategia de presentarse como alternativa, o con PP+C's, que ven un "despilfarro" en chiringutos nacionalistas.

"vértigo" 

Los discursos fueron duros, quizás porque un debate de enmiendas a la totalidad no es el escenario más propicio para que la oposición sea conciliadora y se centra en defender su propia propuesta para tumbar las Cuentas, o porque los grupos han endurecido de modo consciente el discurso en un momento en que coinciden en pedir la dimisión de la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, por las vacunaciones en los hospitales de Santa Marina y Basurto, un asunto que citaron desde la oposición y un frente al que se suma Podemos.

PNV y PSE interpretaron que el "vértigo" de los grupos al acuerdo ha sido el causante del desencuentro. Frente a las críticas de la oposición, y de una EH Bildu y Elkarrekin Podemos que consideraron que el Presupuesto es continuista y no responde a la situación excepcional, el consejero Azpiazu sacó brillo a unos Presupuestos para 2021 "sin recortes y lejos de la austeridad", que superan por primera vez los 12.000 millones (12.442), con un aumento del Presupuesto operativo de 770 millones (un 7,1% más que en 2020), incrementos en sanidad y educación, y un programa de 542 millones para hacer frente al virus. Azpiazu dejó la puerta abierta a exprimir los límites de deuda y déficit, y recordó que los recursos pueden verse incrementados con los fondos que lleguen desde la Unión Europea, de los que Euskadi aspira a captar 5.700 millones del fondo MRR. Resumió que "las políticas sociales avanzan y no retroceden", dejando claro que, a su juicio, estos Presupuestos encajan como un guante con las necesidades que ha desencadenado el virus.

El consejero explicó que su gobierno, a pesar de su mayoría absoluta, no ha renunciado a lograr un respaldo mayor porque era el momento de "afrontar desde posiciones menos enfrentadas" un año complicado en términos sanitarios y económicos, y clave para la recuperación. Dijo que en la oposición no ha habido una actitud "realista" y no se ha asumido cuál es el peso político de cada uno.

A PP+C's y Vox les agradeció que, al menos, fueran claros desde el primer momento en su rechazo. A EH Bildu le recriminó su "crónica de una autoexclusión anunciada" y le preguntó si "se considera alternativa y no está dispuesta a pactar nada con los partidos que forman el gobierno para demostrar que la alternativa son ellos". "Veremos si la actitud de acoso y derribo no exigida por Bildu en otras latitudes se mantiene", dijo, para tender su mano al acuerdo y pedirle que sea tan pragmática como en el Estado o en Nafarroa.

puentes El tono más conciliador lo reservó para el único grupo con el que hubo una negociación como tal. Admitió que sigue pensando que Podemos "debió acoger mejor" la oferta de más de 90 millones (el 12,2% del aumento del gasto, frente al 8% que representa el grupo en la Cámara). Pero no hizo sangre y aclaró que es "una opinión personal". Esperó que el marco negociador se consolide "en próximos ejercicios". "Esto es extensible al resto de partidos", ofreció.

las claves de las cuentas

12.442

millones de dotación. Los Presupuestos para 2021 alcanzan la cifra histórica de 12.442 millones de euros. El incremento del Presupuesto operativo, el disponible para gasto, es de 770 millones, un 7,1% más que en 2020.

déficit y deuda. Los objetivos de déficit y deuda para este año son del 2,2% y del 16,9%, respectivamente, aunque Azpiazu recordó que son tasas de referencia porque el Estado ha aceptado la petición de la Unión Europea de dejar en suspenso las reglas de gasto por el coronavirus. El consejero anunció que está dispuesto a exprimir hasta el límite de esas cifras acordadas en la Comisión del Concierto o, incluso, ir más allá ampliando deuda con los instrumentos legislativos disponibles.

77,8%

gasto social. Es el porcentaje de las políticas sociales. Salud sube en 236 millones, educación ve incrementadas sus partidas en 169, y la RGI, en un 1,8%.

542

programa covid. 542 millones para responder a la pandemia.

"Con estos Presupuestos, las políticas sociales avanzan y no retroceden"

PEDRO AZPIAZU

Consejero de Hacienda