Consejera de seguridad del gobierno vasco

Estefanía Beltrán de Heredia: "No hemos podido autoabastecernos de mascarillas, lo ha impedido Moncloa centralizando las compras"

12.04.2020 | 00:31
Estefanía Beltrán de Heredia.

La consejera de Seguridad atiende los numerosos e inéditos frentes abiertos por la pandemia tratando de organizar la situación de emergencia y los dispositivos de la Ertzaintza

bilbao – En la comparecencia diaria junto a la consejera de Salud, Estefanía Beltrán de Heredia señaló directamente al Gobierno español de obstaculizar el abastecimiento de mascarillas para Euskadi y acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de un nuevo episodio de centralización en la gestión de la pandemia, sin compartir ni deliberar con el Gobierno vasco y en detrimento de la eficacia en los pasos tomados.

¿Les ha consultado el Gobierno español sobre el reparto de mascarillas que ha anunciado a partir de este lunes?

—No, no hemos sido consultados. El ministro del Interior citó sin concreciones la puesta en marcha de una campaña de reparto de mascarillas en la reunión que mantuvo el miércoles con las direcciones de emergencias. El ministro de Sanidad, por su parte, aunque no dijo nada en la reunión del jueves con todas las autonomías, horas después, salió en rueda de prensa a anunciar la medida, sin concretar en qué iba a consistir. Lógicamente, por nuestra parte, sí hemos preguntado y nos hemos interesado por la iniciativa, porque necesitamos saber qué, quién y cómo piensan hacerlo. Pero, lo cierto es que seguimos sin conocer los detalles, al menos hasta este momento en el que estoy respondiendo a sus preguntas. Y consideramos que es un tema muy serio, que no se puede improvisar, que debiéramos ser capaces de gestionar bien, con realismo, colaboración y lealtad.

¿Por qué dijo ayer en rueda de prensa que el Gobierno español está dificultando el abastecimiento de mascarillas y material?

—Prácticamente desde que empezó la crisis, desde el 2 de marzo, en Euskadi no hemos podido autoabastecernos de mascarillas porque así lo han impedido las decisiones de centralización de compras del Gobierno español. Hemos tenido que hacer y estamos haciendo un esfuerzo titánico en dotar a todo nuestro personal sanitario, de las residencias, a los servicios policiales y otros servicios esenciales de los equipos de auto-protección. Lo que tenía apariencia, incluso la buena intención de ser medida de eficacia, está resultando ser de inoperancia e ineficiencia.

¿Qué le parece que Moncloa recomiende el uso de mascarilla solo a las personas que se desplazan en transporte público?

—El Gobierno español debería dejar de especular con este tema. Si el Gobierno español cree que las mascarillas son un elemento necesario de protección individual, lo que debe hacer es garantizar que toda la población tenga acceso a este material. Y cuando digo toda la población, es toda, y no solo los que viajen en metro o en tren porque, si no, el Gobierno español estaría discriminando a algunos ciudadanos y ciudadanas, sin tener criterios objetivos para ello.

¿Quién manda en materia policial después de que el Gobierno español decretara un mando único?

—El Gobierno vasco cree más en la gestión coordinada que en el mando único, entendido este como una proyección de autoritarismo. Aún siendo gestionando desde un mando único, la coordinación, la colaboración, la deliberación y escucha, así como compartir decisiones con las comunidades autónomas es imprescindible. Las comunidades, desde la cercanía y el conocimiento de la realidad próxima, son las que mejor conocen la problemática a la que se enfrentan. Por tanto, mando único sí pero desde una gestión compartida.

¿Puede salir tocado el autogobierno de esta crisis?

—Puede haber muchas tentaciones recentralizadoras, pero no solo por esta crisis, es una tentación que está permanentemente ahí. El trabajo del Gobierno vasco se está realizando desde la colaboración y la lealtad con el Gobierno español, desde la coordinación pero desde el respeto y la defensa de las competencias de Euskadi.

La oposición en Euskadi acusa al Gobierno vasco de haber actuado tarde y mal en la lucha contra la pandemia.

—La activación del plan de protección civil en fase de emergencia fue previa a la declaración del estado de alarma, fue previa la adopción de medidas como el cierre de centros escolares y el establecimiento de recomendaciones de aislamientosocial. Fueron medidas previas a las que luego se dispusieron a través del decreto-ley del Gobierno español. Es probable que no siempre hayamos acertado con las medidas adoptadas pero en la medida en la que vamos disponiendo de información vamos dando solución a los problemas que van surgiendo. Todo el Gobierno vasco está volcado en el objetivo principal, resolver el problema de salud pública generada por la pandemia con una visión solidaria en la medida que hemos puesto a disposición de otras comunidades autónomas aquellos recursos que podíamos ofrecer, de la misma manera que cuando sea necesario no se nos caerán los anillos a la hora de solicitar ayuda si fuera preciso.

¿Cómo está siendo la respuesta de los vascos a este confinamiento?

Está siendo una respuesta cívica, está demostrando una alta responsabilidad con lo que estamos viviendo, cumple con las normas que pide la autoridad sanitaria y con lo que desde un punto de seguridad están pidiendo la Ertzaintza y las Policías Locales.

¿Tienen dificultades para identificar a los que se saltan el confinamiento? ¿Hay mucha picaresca?

—Hay algunas actitudes de picaresca pero son escasas. Una vez que se publicaron las medidas restrictivas y de orden de confinamiento, establecimos criterios uniformes a la hora de interpretar casuísticas de picaresca variadas que se presentan a la hora de justificar la movilidad de las personas.

¿Cuáles son los casos más frecuentes?

—Los casos son muy variados pero casi siempre intentan buscar una justificación, a veces bastante peregrina, para salir a la calle.

Estas personas son denunciadas por la Er-tzaintza pero pudiera darse el caso de que el juez les absuelva por dudas sobre la legalidad de un confinamiento. ¿Tienen estas actuaciones un asiento legal claro?

—Hay un decreto-ley que establece el estado de alarma y unas limitaciones en el movimiento de los ciudadanos y además hay unas órdenes en base a la emergencia sanitaria decretada por la consejería de Salud del Gobierno vasco. A la Ertzaintza y las Policías Locales les corresponde velar por el cumplimiento de esas medidas. Su incumplimiento conlleva la apertura de expediente en aplicación de la Ley de Seguridad Ciudadana (conocida como Ley mordaza). Son expedientes administrativos que llevan su procedimiento y la persona denunciada tiene la opción de presentar alegación o pagar la sanción con una reducción del 50%. En último extremo, el denunciado puede recurrir ante el juez.

¿Qué ha pasado con la delincuencia común? Parece que ha desaparecido de un plumazo.

—Estamos en una situación inédita y extraordinaria. Con el confinamiento domiciliario la delincuencia ha descendido, se ha reducido el nivel de denuncias hasta un tercio. Al no poder salir a la calle más que en los casos permitidos, el robo y el hurto (los delitos más frecuentes) se han reducido de manera considerable.

¿Y en los polígonos industriales y lugares apartados?

—Los robos en empresas es el tipo de delito que menos ha descendido. Las empresas están cerradas pero los delincuentes ven ahí un lugar donde actuar. Tenemos diariamente una media de 245 patrullas en la calle que no solo hacen controles para asegurar el confinamiento ciudadano sino que también hacen vigilancia en polígonos industriales y otros puntos.

¿Está la Ertzaintza recibiendo denuncias por violencia doméstica y de género en casa?

—No hay ahora mismo un incremento de denuncias pero hemos establecido un plan de refuerzo del seguimiento de los expedientes de violencia de género. En los que ya estaban abiertos y en los que constaba que existía convivencia entre agresor y agredida se está haciendo un seguimiento exhaustivo. En los casos en los que la comunicación telefónica es difícil o hay una sospecha o indicio de algún maltrato se visita al domicilio. Hemos realizado varias vigilancias de este tipo acudiendo a la casa. Esto que normalmente se venía haciendo cada dos meses, ahora se ha intensificado para que esas llamadas telefónicas y los contactos con las víctimas sean cada 48 horas o cada tres días y en algunos casos con visitas domiciliarias, bien porque la conversación telefónica previa ha generado alguna duda o bien porque no se ha podido contactar con la víctima.

¿Qué pasa con los casos que no tienen registrados y los no denunciados?

—Estamos insistiendo que hay una App del Gobierno vasco de fácil acceso para cualquier ciudadano en el que se pueden interponer denuncias de este tipo, no solo la mujer que sufre la agresión sino incluso los vecinos o personas que puedan tener conocimiento o un indicio de que se está produciendo una situación de agresión. Es muy importante la colaboración de familiares y vecinos de la agredida cuando esta se ve incapacitada para denunciarlo.

Las carreteras están vacías, ¿han desaparecido los incidentes y accidentes de tráfico?

—Ha habido un descenso del tráfico muy importante. En las zonas urbanas ese descenso ronda el 70% y en los trayectos largos también se está notando mucho. En la movilidad transfronteriza la caída del tráfico es del 54%. La caída de la actividad productiva y económica tiene su traslación a la movilidad en carretera.

Mañana algunas empresas y la construcción retoman su actividad. ¿Lo van a notar mucho en el tráfico y en la movilidad de personas?

—Habrá que iniciar un proceso de normalización paulatina y progresiva y, en la medida en que la actividad productiva y las actividades sociales vayan activándose, la vuelta a la normalidad también tendrá su reflejo en el tráfico y en la movilidad en general y seguramente también en los índices de delincuencia.

¿Son compatibles la salud personal y pública con el trabajo en las fábricas y en la obra?

—Salud y actividad económica y productiva no son incompatibles. Hay que adoptar medidas acordes a la evolución de la situación sanitaria y de la curva de contagio y hay momentos en los que hay que flexibilizar siempre que se den condiciones sanitarias adecuadas y con las medidas de prevención indicadas. Esto va a formar parte de nuestro día a día durante mucho tiempo. Vamos a tener que tomar medidas de aislamiento social, de protección individual que tendremos que ir incoporando a nuestras rutinas cotidianas. Esto no es incompatible con mantener la actividad productiva porque eso también hay que preservarlo, tienen que ir en paralelo.

¿Cuánto ha diezmado el coronavirus la plantilla de la Ertzaintza?

—A fecha de hoy, los ertzainas diagnosticados con positivo en coronavirus son alrededor del 2% de la plantilla (no llega a los 8.000 agentes). Este porcentaje puede parecer elevado en comparación con la afección de la población general pero hay que tener en cuenta que la Ertzain-tza está en la calle en primera línea con riesgo de contacto.

¿A qué ertzainas se les hace el test? ¿Son aleatorios o a los que presentan algún síntoma?

—El número de test de covid-19 entre los ertzainas es proporcionalmente mayor que en la población en general. El criterio para hacer los test es el que marca Osakidetza y es el mismo que para el resto de la ciudadanía y el personal sanitario y sociosanitario, pero con la única diferencia de que se hacen más que a la población en general porque es un colectivo de riesgo.

Ertzainas y sindicatos afirman que se sienten desprotegidos, que no tienen mascarillas y material para trabajar con seguridad.

—Desde el Gobierno vasco se está haciendo un esfuerzo titánico para poder dotar a los ertzainas de todas las medidas de protección. Todos sabemos de las dificultades que existen en el mercado para lograr estos materiales de protección. Se está haciendo un esfuerzo tremendo para conseguir que todos los agentes salgan a la calle con las medidas de protección adecuadas. Hemos hecho esfuerzos en la intensificación de las labores de limpieza y desinfección en los vehículos, se han establecido medidas organizativas para disminuir la posibilidad de contactos reorganizando los turnos y horarios de trabajo, se han implementado los servicios sanitarios de prevención, se ha flexibilizado el uso del uniforme para determinadas labores€

¿Cree que la ciudadanía reconoce la labor de los agentes?

—Están realizando un gran esfuerzo y entrega para preservar la salud de la ciudadanía. Ahora más que nunca vemos el valor que supone el servicio público de la Ertzaintza y vemos que la ciudadanía también está reconociendo su gran trabajo y compromiso con la gente.

¿Esta situación va a obligar a acelerar las OPE de la Ertzaintza?

—Veníamos de una situación en la que había un déficit de ertzainas debido a causas ajenas al Departamento de Seguridad. Estábamos intentando recuperar esa diferencia entre el número de agentes en activo y los 8.000 que tenemos como límite establecido. Habíamos acelerado de forma importante las promociones anuales de nuevos ertzainas. Ahora se va a producir una cierta demora, no solo porque se ha suspendido la 28 promoción que iba a salir a la calle en unos meses sino también porque se va a producir un retraso en la convocatoria de la siguiente promoción. Esto va a afectar a la renovación generacional que estábamos abordando en la Ertzaintza. Es momento de poner en valor el servicio público que están realizando la Ertzain-tza y Policías Locales en esta crisis sanitaria, están contribuyendo de forma muy eficaz a contener la situación.

¿Necesitarán echar mano de la Guardia Civil y la Policía española para afrontar la situación aquí?

—Ertzaintza y Policías Locales están contribuyendo de forma muy eficaz a contener la situación. Dicho esto hay que señalar que hay una coordinación con estos cuerpos porque así está establecido. La comunicación es constante y no hay fricción de ningún tipo. Todos tenemos claro cuál es el objetivo fundamental: la salud de la ciudadanía.

"No se puede improvisar como está haciendo el Gobierno español, hay que ser capaz de gestionar bien, con realismo, colaboración y lealtad"

"El Gobierno español debería dejar de especular sobre el uso de mascarillas. Si solo lo permitiría para el transporte público estaría discriminando"

"Mando único sí, pero desde la gestión compartida con las comunidades autónomas que son las que conocen mejor su realidad"

" A día de hoy los ertzainas diagnosticados con positivo en coronavirus son el 2% de la plantilla total (cerca de 8.000 agentes)"

"Ertzaintza y Policías Locales están contribuyendo de forma muy eficaz a contener la situación. La ciudadanía está reconociendo su eficaz trabajo"

" Salud y actividad económica e industrial no son incompatibles, siempre con las medidas de prevención. Van en paralelo"