primera reacción del president de la Generalitat

Torra reclama una “reunión urgente” con el rey Felipe VI y con Pedro Sánchez

El president denuncia una “causa general contra el independentismo” y un “menosprecio” a la sociedad catalana

09.02.2020 | 18:54
Torra durante la lectura de la declaración institucional en el Palau de la Generalitat.

Denuncia una “causa general contra el independentismo” y un “menosprecio” a la sociedad catalana

gasteiz - La primera reacción del president de la Generalitat, Quim Torra, a la sentencia del procés fue remitir sendas cartas al rey Felipe VI y al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en las que les emplaza a reunirse con él para "dialogar" sobre el "conflicto" catalán. En ambas cartas, prácticamente idénticas, Torra les pide una "reunión urgente" para "encarar el conflicto como lo hacen las democracias: hablando y dando la voz a la ciudadanía".

En la carta dirigida a Sánchez, Torra añade un reproche al presidente en funciones por no haber recibido ninguna "respuesta" por su parte a la petición de reunión que ya le dirigió el pasado 5 de junio en otra misiva. "Hemos estado siempre dispuestos a hablar y a dialogar sobre este conflicto político que hay que resolver, hoy más que nunca, políticamente", afirma el president en su misiva.

La sentencia del Tribunal Supremo, alerta Torra en sus cartas, no solo no "resuelve el problema y el conflicto entre Catalunya y el Reino de España", sino que "empeora la situación y nos aleja de una solución". "La democracia española -prosigue- pierde con esta sentencia del Tribunal Supremo toda su credibilidad".

Torra, además, recuerda la "violencia policíaca" de la jornada del 1-O de 2017, "absolutamente impropia de una democracia europea". Hoy, según Torra, "quien debería ser condenado es quien ordenó la agresión indiscriminada de ciudadanos de paz que no cometían ningún delito con una papeleta en las manos en los centros de votación".

Además, Torra leyó una declaración institucional en la Galeria Gòtica del Palau de la Generalitat en la que tachó la sentencia de injusta y antidemocrática, y dijo que forma parte de "un juicio político y de una causa general contra el derecho a la autodeterminación de Catalunya y el independentismo". El president exigió la amnistía de los condenados.

"Catalunya vive una hora grave", afirmó Torra, para quien las condenas son "un insulto a la democracia y un menosprecio a la sociedad", porque son líderes sociales o representantes públicos que presentaron un programa votado en unas elecciones.

Torra estuvo secundado por el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, y el resto de consellers; por el presidente del Parlament, Roger Torrent, y los miembros de la Mesa de la Cámara de JxCat y ERC; por expresidentes del Parlament; por representantes de la Associació Catalana de Municipis (ACM) y de la Associació de Municipis per la Independència (AMI); y por representantes en el Senado y en el Congreso.

Desde la cárcel, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, aseguraba por su parte que la sentencia "no es justicia; es venganza". Así lo dijo en una conversación telefónica con su equipo de ERC tras publicarse el fallo. "Sobre todo se condenan ellos mismos, porque, tardaremos más o menos: la independencia seguro que es inevitable", afirmó Junqueras, para quien "cualquier sentencia que no fuese absolutoria sería injusta".

También interpretaba la sentencia como una "voluntad de acabar con todo el independentismo, y, por tanto, un ataque directo a la pluralidad, a la disidencia democrática".

Por su parte, las dirigentes de Ciudadanos Inés Arrimadas y Lorena Roldán responsabilizaron al president Torra de todas las protestas por la sentencia del procés y se preguntaron "cuánto tiempo pasara esta gente en prisión" y si recibirán algún tipo de "privilegio".

En el PDeCAT, su presidente, David Bonvehí, denunció que "no vivimos en libertad" y que "la sentencia es una clara criminalización de nuestras ideas, es una sentencia contra el independentismo" y también "contra todo un país".

Desde el PSC, su líder, Miquel Iceta, apostó por abrir una nueva etapa "presidida por el respeto a la legalidad y a las instituciones, y presidida también por una firme voluntad de diálogo", que pueda recoser la sociedad catalana y contribuya a cerrar heridas.

La secretaria general de Podem Catalunya, Noelia Bail, afirmó que el indulto a los políticos independentistas es "el camino más razonable" para la reconciliación y alertó de que la condena a Jordi Cuixart y Jordi Sànchez "abre la vía a la represión de cualquier otro movimiento social", y en la CUP la exdiputada Anna Gabriel aseguró que "la estrategia del Estado, lejos de la concertación y el diálogo, es la de la represión y la judicialización".

Por último, el presidente del PP de Catalunya, Alejandro Fernández, exigió a Sánchez que garantice "el orden, la seguridad y la libertad" en Catalunya ante las "amenazas" de Torra.