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El juez permite a Aitzol Gogorza, preso de ETA enfermo, cumplir en casa el resto de su condena

Cumple las tres cuartas partes de condena en  2026 y está clasificado en segundo grado

08.02.2020 | 23:14
Imagen de archivo de una manifestación en demanda del fin de la dispersión.

Cumple las tres cuartas partes de condena en  2026 y está clasificado en segundo grado

MADRID/BILBAO. Aitzol Gogorza, que cumple las tres cuartas partes de condena en  2026 y está clasificado en segundo grado, se ha beneficiado del  artículo 100.2 sujeto al tratamiento del Hospital Universitario  Donostia, según las citadas fuentes.

Tanto la Red Ciudadana Sare como el colectivo de presos Etxerat  han valorado de manera positiva la decisión, que han adelantado en  redes sociales.

También han recordado que quedan 20 presos condenados  por terrorismo de ETA gravemente enfermos para los que piden  igualmente que sean tratados en casa.

El régimen flexible del artículo 100.2 para los condenados en  segundo grado se concede a uno de los presos de ETA sobre los que más  veces ha pedido su excarcelación por motivos de salud tanto  plataformas como Sare o Etxerat como partidos de la izquierda  abertzale.

Gogorza fue condenado en 2006 a 20 años de prisión por el intento  de asesinato en 1997 del funcionario de prisiones Juan José Baeza,  que recibió un tiro en el cuello, y por tenencia de armas.

En julio de 2015, la Audiencia Nacional ya trasladó a Gogorza  desde la cárcel de Basauri -donde seguía cumpliendo  condena- hasta un centro psiquiátrico penitenciario. Los jueces se  oponían entonces a concederle la libertad al considerarlo "una  persona muy peligrosa que en libertad representaría un peligro muy  evidente para personas y bienes".

MARLASKA RECHAZO EN 2015 SU PUESTA EN LIBERTAD
Gogorza había solicitado a la Sala de lo Penal de la Audiencia  Nacional la suspensión de su condena debido a su estado mental. El  preso alegaba desde hacía años que sufría un trastorno obsesivo  compulsivo, acompañado de síntomas psicóticos, y un trastorno  depresivo que le había llevado en varias ocasiones a intentar  suicidarse.

Según un informe de 2015 de la cárcel remitido a la Audiencia  Nacional, Gogorza mostraba "una adhesión plena a los postulados de  ETA y de apoyo a la actividad de la banda, posicionamiento que  transmite de manera continuada".

Además sigue "validando el uso de la violencia para la obtención  de fines políticos", muestra "orgullo por su militancia en ETA", un  "discurso rígido y cerrado" con "nula autocrítica". Tenía pendiente  de pagar una indemnización de 180.000 euros, según un auto fechado el  22 de julio de 2015 de la Sala de lo Penal, tribunal por entonces,  entre otros, por Fernando Grande-Marlaska, en la actualidad ministro  del Interior.

En aquella ocasión, la Audiencia Nacional impuso su ingreso en un  psiquiátrico penitenciario, con vistas a que recibiera "el mejor  tratamiento posible para el cuidado de su salud y persona". La  Fiscalía también se oponía en 2015 a la suspensión de su condena.