Test rápido contra los bulos del coronavirus

Cada día llega a tu móvil un audio, un texto, un vídeo terrorífico sobre la evolución de la pandemia de coronavirus. ¿Te lo crees? No lo hagas si el mensaje contiene alguno de los siguientes ingredientes, los más empleados por los desinformadores en plena fiebre del COVID-19:

13.03.2020 | 14:18
Dos personas, con mascarillas, este viernes en las calles del centro de Madrid

AUDIOS DE SUPUESTOS MÉDICOS

Son mensajes grabados aparentemente por personal médico o de enfermería, supuestos especialistas que trabajan en las UCI de los hospitales y detallan las dimensiones desconocidas del colapso sanitario. Además, lo comparten por WhatsApp gente de nuestra confianza. Pese a ello, ofrecen una información alarmista, exagerada y, en gran medida, falsa.

Un ejemplo de ello es un audio del supuesto jefe de Cardiología del Gregorio Marañón que se ha viralizado esta semana, en el que asegura que el número de contagios de coronavirus va a experimentar "un despegue de cifras brutal, Madrid va a ser prácticamente como Milán". El propio hospital ha desmentido que la persona que habla en ese audio sea quien dice ser.


CADENAS DE WHATSAPP DE EXPERTOS DE CHINA E ITALIA

Una variante de la anterior son las cadenas de texto de supuestos expertos llegados de China o Italia en las que dan una serie de recomendaciones pseudocientíficas probadas en los principales focos del COVID-19. Y suelen ser tan extrañas como poco efectivas.

Así lo son los consejos de una doctora "estrecha colaboradora de una ONG en Italia", según precisa el mensaje, que recomienda beber infusiones y agua caliente para evitar el contagio del coronavirus, aguantar la respiración 10 segundos para saber si estamos infectados o exponer la ropa al sol para matar el patógeno. Nada de esto tiene base científica.

También se ha popularizado el mensaje de una mujer que asegura ser una estudiante "de China" que anima a consumir "vitamina C natural" para prevenir el COVID-19, algo que tampoco funciona, según los médicos.


PORTADAS DE MEDIOS MANIPULADAS

Circulan por redes sociales, pero sobre todo en plataformas de mensajería , capturas hechas con el móvil de portadas de medios de comunicación (programas informativos de televisión y, sobre todo, periódicos digitales) con titulares falsos sobre el coronavirus. Se trata de una sencilla manipulación del código de las páginas web para difundir mentiras.

Así lo hicieron para difundir que los padres y madres que no tengan la opción de teletrabajar podrían coger bajas por cuidados, a través de un pantallazo de la web de La Sexta.


FALSOS COMUNICADOS OFICIALES

Otro método intoxicador, más sencillo todavía, consiste en copiar y pegar el logo y membrete oficiales de organismos públicos en comunicados para lanzar alertas falsas: cierre de colegios, universidades, centros comerciales€

Madrid no ha planteado cerrar sus fronteras, pero así lo creyeron muchos cuando les llegó por WhatsApp un comunicado de un supuesto Ayuntamiento de Tetuán en el que informaba de que, antes de este viernes, la Policía iba a "cerrar centros comerciales" e incluso los "los vuelos y las fronteras de Madrid". El documento incorporaba el membrete de la Policía Nacional, de la Guardia Civil y el del Ministerio del Interior para intentar darle veracidad.


FOTOS Y VÍDEOS EN SUPERMERCADOS DE OTROS LUGARES Y MOMENTOS

Coincidiendo con las primeras medidas de control de movimientos de la población han proliferado imágenes de supermercados desabastecidos, recibiendo avalanchas y a personas con inventos peregrinos.

Sin embargo, algunos de ellos reproducen escenas producidas en otros países y en momentos anteriores al brote de COVID-19.

Uno de los que más se ha popularizado en redes es la imagen de una avalancha de gente entrando a un supermercado Aldi, supuestamente en Madrid por el coronavirus. En realidad, la tienda se encuentra en el norte de Alemania en un momento de promoción de aparatos electrónicos€ en 2011.


¿LA MEJOR VACUNA CONTRA LAS FAKE NEWS DEL COVID-19?

Contrastar la información con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Sanidad y otros organismos sanitarios oficiales y cuerpos de seguridad.