Sin Patxi López y todo lo que le rodea tienen la curiosa habilidad de recordar, permanentemente, las dudas que genera. Esta semana, además de sus propias contradicciones al hablar de Sortu, ha vuelto a aparecer en el escenario de las preguntas sin respuesta uno de sus grandes proyectos: Irekia.
Esta plataforma en Internet cuelga, directamente, de Lehendakari-tza y, durante su presentación, sus responsables (incluido el propio López) afirmaban que iba a suponer un cambio en las relaciones entre los vascos y su gobierno. Pero su intención principal bien pudiera ser mover el foco del Parlamento a Ajuria Enea, intentando confundir a los ciudadanos en la base de la democracia: los representantes están en el hemiciclo, no en el palacete, aunque Irekia sirviera de altavoz para afirmar lo contrario. Porque en el PSE saben que siempre salen mal en las fotos de Becerro de Bengoa: dependientes del PP, con apoyo expreso de UPyD y recordando, en todo momento, que ellos no ganaron las elecciones.
Casi dos años después, Irekia se ha convertido, no obstante, en una enorme maquinaria de marketing que, con cada acción, ratifica esa sensación inicial que muchos tuvieron. Les ha servido para anunciar premios que otorgan asociaciones próximas a los partidos socialistas fuera de Euskadi (o que ellos mismos patrocinan, según la propia web gubernamental). Y lo único que han modificado es el discurso (de venta): a lo que antes era "subir información a una web", hoy se le llama "liberar datos".
Pero no ha habido cambio real en el modelo de relación, y la mejor muestra es el anuncio de una convocatoria urgente para realizar "escucha activa" (entonces, ¿qué hace Irekia si no sirve para lo que la concibieron?). Otros cien mil euros, de aquí a final de año, para el proyecto estrella de lehendakaritza. Una cantidad que ha de sumarse a los 40.000 que ya adjudicaran en julio de 2010 para lo mismo a una empresa que, por mor del procedimiento "de urgencia" puede verse beneficiada en el concurso.
Esta empresa, madrileña, se impuso a compañías vascas que, incluso, desarrollaron sistemas propios para la "escucha activa". Y entre los empresarios de Internet en Euskadi hay quien sugiere que en el fondo de la operación se encuentra uno de los "neutrales" que más pujaron por "el cambio" desde la red.
Un proverbio africano dice que "el río se llena con pequeños arroyos". Del mismo modo, los grandes proyectos deben iniciarse con pasos cortos y seguros. Lanzar grandes webs, hablar de cambios de relación e, incluso, de paradigma, y destinar recursos para cuestiones que debería incorporar, desde el inicio, esa iniciativa troncal, sólo confunde y hace que las ideas suenen a hueco. Lo malo es cuando intenta llenarse el río con más dinero y sigue sin haber resultados. A menos que la "escucha activa" del Gobierno, con la legislatura bordeando su ecuador, esté dirigida a que López conozca las claves de su reelección durante la próxima campaña.