bilbao - La temporada de Onda Vasca ha arrancado al rojo vivo en la mayoría de los programas de la emisora, la política se ha convertido en los últimos meses en una nube que cubre muchos espacios. Si los ciudadanos muestran su hastío, sobre todo cuando se habla de la situación en España, Javier Vizcaíno no está tan descontento con la campaña electoral en Euskadi. Es más, aunque algún lector y oyente se quede con la boca abierta, él asegura que disfruta más con los políticos que haciendo reportajes en Zinemaldia y viendo películas todo el rato.

Podríamos decir que el inicio de esta temporada es uno de los más intensos, ¿no?

-Esto ha sido llegar y besar el santo. Lo bueno es que lo sabíamos de antes y estábamos prevenidos. Siempre decimos que es un arranque intenso, pero lo de esta temporada es de batir récords según llegas al agua.

Demasiada política en el aire, ¿no le resulta cansino este ambiente?

-Va por rachas, pero yo soy muy cafetero y acabo hasta disfrutando. Hay momentos, no voy a mentir, que me aburren y me acuerdo de la estampa de todo el mundo que tiene que ver con esto. Ahora estoy loco porque llegue el programa electoral de mañana, hacer el especial...

No se ilusione, a partir del lunes empezamos a sumar y restar con los posibles pactos.

-Pero también me gusta, me interesa mucho si dan las sumas, si no dan, cómo influye o deja de influir lo de España. He puesto en Twitter que prefiero mil veces una campaña que cubrir el festival de Donostia.

¿De verdad? ¿Habla en serio?

-Ir a ver una película checa, luego a una húngara, después a una vietnamita..., no podría. Todos los años rindo admiración a los compañeros que lo siguen y pienso: ¡Qué bien estoy aquí con estos políticos pesados!

Además, este año hay nuevos actores en las elecciones vascas.

-Mucho mejor, eso lo hace más entretenido y me gusta mucho más este tiempo que estoy viviendo.

Y solo hay uno que repite mañana: Iñigo Urkullu.

-Es cierto, pero el resto son conocidos de una u otra manera. Pili Zabala no es una desconocida; las candidatas de EH Bildu también son conocidas por una faceta o por otra; Idoia Mendia y Alfonso Alonso también llevan un buen rato en la política.

¿Más mujeres que nunca?

-Eso me ha gustado, en los debates son mayoría las mujeres y eso quiere decir algo.

Sin embargo, es un cambio muy pequeño todavía.

-Sí, pero por lo menos se ha producido. Lo importante es que se ha dado y que lo llevemos con esta absoluta normalidad. Tampoco se está haciendo bandera de ello, pero repito, algo ha cambiado, algo quiere decir.

Si viajamos hasta España nos encontramos con un escenario bastante desconcertante.

-Está un poco parado todo por España, pensábamos que el panorama español iba a contaminar nuestras elecciones, pero no ha sido así. Pero supongo que en cuanto se celebren las elecciones vascas y gallegas, volveremos al asunto de España...

¿Hace apuestas?

-Si tengo que apostar, apuesto.

¿Terceras elecciones el 25 de diciembre?

-Terceras elecciones en España. No veo otra posibilidad, no creo que cambien las cosas.

¿No le tocará mesa?

-De familia sí, electoral no...

¿Qué prefiere?

-Déjalo ahí... Ja, ja, ja.

¿No le parece un escándalo llegar a otra convocatoria?

-Sí, pero como lo vivimos todo con normalidad, nos acostumbramos; nos cabreamos un ratito: Esto es intolerable, no puede ser. Ponme una de gambas, sácame otro marianito... Se acaba la discusión y seguimos con nuestras vidas hasta la próxima convocatoria. Digerimos cualquier cosa que nos planteen.

Hace un año estábamos hablando de las del 20 de diciembre...

-Uy, nos hubieran planteado esta situación hace un año y...

¿No lo hubiésemos creído?

-Imagínate que te dicen hace un año: Va a haber tantas sesiones de investidura y se van a repetir las elecciones. Seguro que no te lo crees. ¿Sabes lo que hubiésemos dicho la mayoría? Que eso no se iba a permitir, que nunca ocurriría, y mira cómo estamos ahora. Tampoco parece que estemos a las puertas de un levantamiento popular, estamos un poco cabreados y nada más.

Da la sensación de que la ciudadanía piensa que no se nota nada que no hay gobierno en España.

-Esa es la otra parte, notarse no se nota a nivel general, aunque sí sabemos que hay cosas para las que debería haber un gobierno y estamos perdiendo oportunidades y están ocurriendo cosas graves. Hay sectores en los que sí se nota, contratación pública, por poner un ejemplo.

¿Y qué papel jugamos los medios en las tormentas políticas que provocan unas elecciones o lo que ocurre en Madrid?

-Somos acompañantes y en algunos casos se está jugando el papel de desencadenantes. La política se ha convertido en un espectáculo y así funciona en muchos de los medios. Estamos viendo más la forma que el fondo. Muchos de los programas políticos se parecen bastante en la estructura a los del corazón.

Alguno se va a enfadar.

-Se juega con los mismos argumentarios que en los programas del corazón: se buscan buenas broncas y grandes titulares. No parece que a algunos medios les haya venido mal esta situación.

En la campaña del 20 de diciembre los políticos se lanzaron a la arena de los platós televisivos: ‘El hormiguero’, ‘En la tuya o en la mía’, con María Teresa Campos...

-Y en la segunda convocatoria algunos políticos se han quedado ahí. Una de las cosas que menos me gusta de la política actual es que para ser político parece que hay que tener dotes de gente del espectáculo: ser un polemista, tener piquito de oro, tener una imagen relativamente buena y desenvolverte mejor en un plató que haciendo cosas para la ciudadanía.

Solo les queda ir a ‘Gran hermano’

-Ese es el límite que no llegarán a pasar. Te voy a decir que a mí me escandalizan menos los programas tipo El hormiguero o el de Bertín, que verlos en los que teóricamente son debates serios y verlos jugar a ser el Matamoros y Belén Esteban. No me escandaliza que vayan a reírse y a contar chistes con Pablo Motos.

Algunos son muy hábiles en los programas de entretenimiento.

-Sí, hay quien queda mejor o peor retratado. Lo que no me gusta es cuando van a los que son de debate político y actúan como si fueran contertulios de prensa rosa.

No cabe duda de que esta situación da vidilla a la televisión, a la radio y a los periódicos.

-Nos la da. Lo vemos, es la respuesta de la gente. Lo que más me está gustando en este inicio de temporada es que tenemos a los oyentes muy activos. Algunos dicen eso de: Estamos hartos de los políticos. Pero ahí siguen. Lo que no me gustaría es que esto se quedara en la forma, en una especie de circo mediático donde lo que importa es la forma y no el fondo. Eso es algo que no sería bueno.

¿Qué le parece peor la campaña o la sesión de sumas y restas que se avecinan a partir del lunes?

-Como soy tan raro, la campaña la llevo como buenamente puedo; tengo la suerte de que algún político, alguna política, se salen del guion y dicen cosas diferentes. Sumar y restar tiene su interés, siempre y cuando no estemos dando vueltas a lo mismo como en España.

¿Nos tenemos que creer las encuestas?

-Y yo que sé. Lo que están diciendo estas encuestas me parece lógico y verosímil. Pero si repasamos otras convocatorias, en todas ha habido algo que no se esperaba. Yo no me acabo de fiar de las encuestas.

Pero ha dicho que le parecen lógicas y verosímiles.

-Sí, lo he dicho, pero alguna sorpresa tendremos mañana. No sé si será en el PNV, en el PSE, en Podemos, en el PP o en EH Bildu. Solo te digo que, siguiendo la lógica de otras elecciones, algo pasará. Tendremos que esperar un rato todavía, pero ya se verá todo. Solo espero que en Euskadi la situación política se resuelva sin las complicaciones que se están dando en España, y creo que será así.