Bilbao. La gran mayoría de antenas colectivas de la CAV ya adaptadas a la TDT tendrá que hacerlo de nuevo en el futuro, "cuando se liberalice parte de la banda de frecuencias para otros servicios", según explicó ayer Miguel Pingarrón, Director de Desarrollo de Negocio de SES Astra Ibérica, en el seminario Presente y futuro de la televisión en el País Vasco dirigido a instaladores de telecomunicaciones y distribuidores de servicios audiovisuales. Según un estudio de esta empresa sobre la situación de la TDT en el País Vasco, la cobertura actual es "bastante completa", con el 98% de las comunidades adaptadas, pero el 86% de éstas cuenta "con amplificadores monocanal en las cabeceras". El directivo de Astra dijo que los usuarios han hecho "una importante inversión" en las antenas, pero "no ha acabado, porque cuando se tenga que liberalizar parte de la banda de frecuencias para otros servicios como la banda ancha de movilidad, todas las antenas colectivas, especialmente las equipadas con equipos monocanal deberán adaptarse otra vez".
Además, insistió en un aspecto que ya destacó antes del apagón analógico en su anterior visita a la capital vizcaina. "Todo el gasto de la Administración pública en hacer llegar la TDT a los usuarios tampoco ha acabado y seguirá, especialmente con el tema de las antenas colectivas y ni así se cubrirá la totalidad de la población". El estudio identifica como posibles zonas problemáticas las localidades vizcainas de Santurtzi y Muskiz, caseríos de Durango y Bermeo y la zona costera de Ondarroa. En Araba, los problemas podrían surgir en Amurrio y en la zona montañosa de Valdegobia, mientras que en Gipuzkoa menciona el centro de Donostia, barrios de Zumaia y puntos dispersos de Eibar. Explicó que "cubrir los últimos porcentajes de población mediante tecnología terrestre es un coste desorbitado que crece exponencialmente" y añadió que la opción adoptada por el Ministerio de Industria para las zonas de sombra, "una solución satelital cerrada", no permite la recepción de canales de alta definición, ni televisión de pago, ni incorporar canales autonómicos, por lo que la calificó de "deficiente tecnológicamente" e instó a elegir "una solución satelital abierta, de manera que se pueda permitir al 100% de la población tener el mismo tipo y calidad de servicio. Los ciudadanos en zonas sin cobertura terrestre que no tengan más remedio que acogerse a la solución satelital diseñada por Industria no podrán acceder a los canales de Alta Definición o al futuro inmediato de la televisión en 3D. Es un paso atrás en la tarea de acabar con la brecha digital. Nuestras quejas ante distintos organismos no tienen otro objetivo que el de poder competir en nuestro mercado, algo que hasta el momento nos ha sido imposible. Se están incumpliendo las normas básicas de competencia".
El 25% de los instaladores entrevistados dice haber detectado problemas de cobertura en la CAV. Según el Director de Desarrollo de Negocio de Astra en España, es un dato bajo e indica que no está habiendo muchos problemas de cobertura terrestre, pero cuando se dan son graves. "En la televisión analógica cualquier problema significaba un poco de nieve en la imagen, pero se seguían viendo los canales. Con la TDT significa que se congela la imagen, se oye mal o se pixela la imagen", explicó. En el apartado del estudio dedicado a usuarios finales, la encuesta asegura que el 13,6% ha dejado de usar algún televisor en su domicilio tras el apagón y un 11,4% tiene alguna televisión sin descodificador, ni externo ni interno. El 12,7% ha dejado de ver algún canal y dos de cada tres encuestados que usaban el vídeo para grabar han dejado de hacerlo. Sobre los servicios interactivos, sólo el 4,1% afirma hacer uso de ellos, aunque en el 98% de los casos se trata del teletexto.