Historias de... comparsa zaparrada

La fiesta infantil se vive en euskera

150 chavales componen Zaparrada, la primera comparsa txiki que impulsa el modelo festivo entre los más pequeños

09.02.2020 | 13:06
Los chavales se subieron en masa al escenario de la Naja tras ver la obra Ongi etorri, lagun.

150 chavales componen Zaparrada, la primera comparsa txiki que impulsa el modelo festivo entre los más pequeños

AMATXU, yo quiero salir a cantar". Iraide tiene alma de cómica y voz de cazallera. Pero a ella le da igual. El escenario le llama y le atrae como un imán. Es apenas mediodía pero la txosna de Algara atrona y tiene más vidilla que medio Arenal. No es gratuito. Con su programación propia de conciertos y actividades ha creado un foco euskaldun en la Naja que no deja indiferente. Ha transformado la calle Bailén en una zona viva y dinámica de Aste Nagusia, y la ha reconvertido en epicentro del euskera.

El teatro tenía pedida ayer la vez y la obra Ongi etorri, lagun, de Zirtaka Antzerki Taldea -con la participación de las profesoras de dramatización, Rita Naveira, Estitxu Moral y Andrea Corrales- mantenía a los txikis con la boca abierta. A los pies del escenario, los chavalería no dejaba de cantar, bailar y participar, con los ojos como platos. Koldo Zelestino, a la batuta de la representación, se mostraba encantado. "Sobre todo queremos organizar actividades participativas. Que los niños y niñas no sean solo actores pasivos sino que sean actores activos", señaló. De hecho, en Aste Nagusia han programado una discoteca, el taller de pan, herri kirolak o la actuación de un payaso de solo quince años, junto con los padres, "porque nuestra idea es que ellos trabajen conjuntamente con nosotros".

A estas alturas, Iraide ya está dando brincos, desgañitada, secundada por Jone, Aitor y Ane. Porque en Zaparrada se hace todo bajo tres premisas básicas, "pasarlo bien, vivir en euskera y que las actividades sean educativas, transmitiendo valores progresistas que sirvan a los chavales en una formación en valores. Y para ello usamos los elementos dramáticos y escénicos", explicaba Zelestino con énfasis.

Al fin y al cabo, lo de ayer no era más que un botón de muestra de una labor ardua y callada que realizan durante todo el año ya que Algara también participa en otras muchas citas como Santo Tomás, Santa Águeda, Carnavales o el día de las Comparsas. No en vano, Algara está dentro del complejo formado por Kafe An-tzokia y Gabriel Aresti euskaltegia. Y bajo su paraguas, figura la comparsa txiki Zaparrada con más de 150 chavales inscritos, creada también de la mano de Kurkuluxetan Elkartea, con el objetivo de dar protagonismo especial a los niños y niñas. "En esta asociación realizamos un montón de actividades como una escuela de teatro donde movemos más de mil niños", destacó Zelestino.

"Euskeraz bizi", gritaron a pulmón batiente los chavales al terminar la función. Porque ellos demuestran, como nadie, que es posible fortalecer una comunidad lingüística con normalidad y sin complejos en Bilbao, poniendo en contacto a quienes están aprendiendo euskera, con quienes lo estudiaron hace tiempo y con los euskaldunzaharras. Una mezcla de órdago.