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Ion IzagirreCiclista del Cofidis

"Mi objetivo es ser competitivo y disfrutar en mi último Tour"

El de Ormaiztegi afronta su último baile en la carrera francesa con la idea de luchar por un triunfo de etapa después de sus victorias en 2016 y 2023

"Mi objetivo es ser competitivo y disfrutar en mi último Tour"Javier Bergasa

Encara Ion Izagirre, (4 de febrero de 1989, Ormaiztegi) su decimosegundo Tour de Francia. En esa singladura por la carrera más importante del mundo, el guipuzcoano ha celebrado dos triunfos de etapa. También ha padecido dos fuertes caídas, en 2017 y 2020. Son sus peores recuerdos en una competición que todo lo exagera. En el curso de su despedida, Izagirre quiere “disfrutar” de su baile final en la Grande Boucle, a la que se adentra con ilusión, sin nostalgia y con la idea de hacerlo lo mejor posible.

¿Cómo llega al Tour el año de su retirada?

Llego con otra mentalidad, con otra forma física, mucho mejor que lo que llegué el año pasado, que no me sentí a gusto. Sufrí mucho. Llegar con esas dudas no era la mejor manera de afrontar el Tour. Empezó la temporada totalmente diferente y, bueno, según ha ido el año han salido los resultados y me he sentido bien, con nivel. Visto mi rendimiento el equipo y yo pensamos que estaba preparado para correr el Tour con garantías desde el primer día. El año pasado fue muy distinto en ese aspecto.

¿Siendo su último curso, tras vencer dos etapas en el Tour, se siente más relajado a la hora de encarar la carrera?

Sí, creo que encaro el Tour más relajado. Eso no significa que no me sienta competitivo, pero tengo una sensación más relajada, esa idea de disfrutar más. Aunque el Tour no se disfruta del todo por la exigencia que tiene. Siempre intentas disfrutar. Siempre digo que disfrutas cuando las cosas van bien durante la carrera.

¿Tiene la sensación de que la carrera francesa tiene demasiado peso, que marca mucho?

Al final es una carrera importante para todos y más para el equipo (el Cofidis es francés). En mi caso intentaré disfrutar, aunque no sé si se esa es la palabra, pero bueno, la idea es darlo todo en la carretera e intentar hacer mi trabajo lo mejor posible. Mi objetivo es filtrarme en fugas y darle presencia al equipo. Si se da el caso, quiero tener opciones de victorias parciales o por lo menos estar en la pelea por la victoria.

"El año pasado también tenía experiencia y ganas, pero si no tienes esa forma física que tienes que tener, la carrera te pone en tu sitio"

Ha logrado dos etapas en el Tour, algo que no es nada sencillo. ¿Se ve luchando por un tercer triunfo?

Bueno, visto como va el año hasta ahora, yo creo que sí. La verdad es que la preparación ha ido muy bien, se ha renovado este año y, bueno, en las carreras antes del Tour me he visto bien. Se ve que todavía me falta un poquito, o sea, me falta ese puntito de intensidad más que me da la competición. Creo que llego bien, llego en condiciones, quiero estar por lo menos en mi nivel. Si eso conlleva estar luchando por una victoria de etapa genial y aunque no llegue, por lo menos estar ahí competitivo y tener opciones.

¿Se ha fijado en alguna jornada en concreto para poder ganar o intentarlo?

No, la verdad es que no. No me he fijado mucho en el recorrido. Lo he mirado por encima, simplemente. Al final, llevas muchos años y no me anticipo demasiado a las etapas. No lo miro demasiado. Sé que empezamos con una crono por equipos y la primera etapa con carga ya será la etapa siguiente. A partir de ahí entramos en los Pirineos muy pronto, pero solo tenemos una etapa en los Pirineos que siempre es especial para nosotros porque vienen gente cercana, amigos y familiares. De ahí para adelante ya no miro mucho.

La carrera tiene vida propia. Al final se trata de adaptarse, ¿no?

Se trata de ir día a día más que otra cosa. Puedes tener una idea al inicio del Tour y luego la carrera te pone en tu sitio muy rápido. Puedes tener unos planes, el equipo te puede facilitar una idea, pero, bueno, hay que ir día a día analizando cada etapa, cómo son los finales, el tema de las de caídas… son tres semanas y en tres semanas pueden pasar muchas cosas.

Usted ha vivido muy buenos momentos en el Tour y también ha sufrido duras caídas. ¿Con qué recuerdos se queda?

¿Recuerdos? Pues de todo. Tengo recuerdos buenos y recuerdos malos. El Tour me ha dado mucho, pero también me ha exigido mucho. He tenido victorias muy importantes. Las victorias en el Tour valen, no sé, el doble, el triple o el cuádruple por la repercusión que tienen. Pero también he tenido casi las peores caídas de mi vida en el Tour. El 2017 que me rompí las vértebras y en el 2020 también sufrí una dura caída. Es una carrera que puede ser muy cruel también. Puedes llegar con muchas ilusiones, pero que te puede quitar la ilusión en cero coma y mandarte al hospital. He conocido de todo en la carrera.

¿Es para usted especial el Tour respecto a otras carreras?

Es especial por la atmósfera que tiene, por el show que se monta, por las ilusiones que tienes y por la repercusión, para bien y para mal. A poco que hagas, la repercusión es inmensa. Una fuga que cojas, un maillot que puedas vestir. Mediáticamente todo lo que hagas en el Tour te revaloriza como ciclista. Eso es así, pero bueno, otra cosa es que te salga del revés. Que salgas a hacer un buen Tour y entonces sale a la inversa un poco. La tensión que se vive ahí, también es diferente. Existe una gran tensión desde el inicio tanto en el día como en el equipo y eso hay que saber llevarlo.

Todos señalan que existe un gran estrés desde el comienzo. ¿Más que en sus primeros Tours?

Sí, sí, al final es algo que se ha notado en todas las carreras. Ese estrés, esa velocidad, ese querer estar delante en cada curva, en cada bajada, en cada punto estratégico. Ahora se analiza todo con los aplicaciones que hay hoy en día y todos sabemos en qué tipo de recorridos estamos, qué tipo de bajada, de carreteras estrechas, de vientos y, bueno, al final, toda esa información conlleva en querer entrar o correr todos delante y estar en los tramos claves todos delante. Al final la velocidad aumenta, las materiales también mejoran cada año y, bueno, pues la carretera da lo que da y, bueno, es cada vez más fácil que se produzcan enganchones, caídas, montoneras…

"Ceo que solo hay un favorito ahora mismo en el Tour y diría que es Pogacar. Pogacar y él, no hay más. No hay dudas. Es el más fuerte"

¿Le da una tranquilidad extra el haber vivido tantos Tours, tener la experiencia, el hecho de haber ganado?

No sé, espero que sí, que la experiencia ayude a algo. Pero, como he dicho antes, al final puedes tener la experiencia, como tenía el año pasado, pero si no tienes las piernas, está claro que no vas a estar para disputar nada. El año pasado también tenía experiencia, tenía ganas, pero si no tienes esa forma física que tienes que tener, está claro que vas a tu sitio, pero enseguida. El Tour te pone en tu sitio.

¿Es la carrera que menos perdona?

A ver, son todas, pero, bueno, está claro que las grandes son muchos días de competición. En una grande si llegas un poco justo de forma o no llegas en tu mejor forma, no vas a mejorar. Está claro que vas a ir a peor. Si empiezas a contrapié o si la forma no te ayuda o en mitad del Tour tienes una caída y vas un poco lastrado, una grande te va mermando y te va llevando a tu sitio poco a poco. Sobre todo se ve en las fugas de la última semana. Los que cogen las escapadas son los de siempre, los que van bien y los que no van tan bien, los que van justitos, solo piensan en acabar. 

En una visión más general, se está hablando mucho de Pogacar. Ha competido contra Seixas en la Itzulia, con Pogacar se ha medido muchas veces. A Vingegaard también lo conoce de sobra. ¿Qué espera de este Tour?

Creo que solo hay un favorito ahora mismo en el Tour y diría que es Pogacar. Pogacar y él, no hay más. Bueno, repasando un poco lo que he visto este año, lo que he visto justo antes del Tour, yo creo que no hay dudas de que es el más fuerte, el más completo, el más competitivo, el que más hambre sigue teniendo y el único que puede hacer lo que hace. Ya hemos visto que es capaz de arrancar a 70 de meta, ganar cronos, que sube el último puerto a más de 7 vatios de kilo. Deja a los rivales en una posición un poco complicada. Y además de eso, si le añades el equipazo que tiene alrededor... Claro que son tres semanas que pueden pasar muchas cosas, pero si la suerte y las caídas y las enfermedades le ayudan, yo creo que solo hay un favorito este año. Pero sí, mirando un poco a los contrincantes, creo que tanto Vingegaard como Seixas pueden estar ahí. Luego está Lipowitz y otros que han demostrado que en una carrera de tres semanas son gente que hay que tener en cuenta.

¿Genera cierta frustración en el resto ver a alguien tan superior que muchas veces hasta le quita emoción a la carrera, porque ya sabe lo que va a pasar?

Bueno, pues a mí, no sé, digamos que no es mi problema. Tanto yo como el equipo no estamos en un juego de la general, pero sí que es verdad que algunas veces puede influir a la hora de que el quiera ganar una etapa. Esa misma sensación ocurre si algún otro líder quiera ganar una etapa concreta. Puede pasar que tú quieras coger ese día la fuga o estés en la fuga y te controlen para que gane el líder. En ese aspecto pues sí que te puede influir. Pero a la hora de jugarse la general, tanto yo como el equipo no estamos en esa guerra.

"Lo primero que pido es no caerme. Porque lo dicho, al final te caes en la primera semana, cualquier día, y lo arrastras todo el Tour"

Su idea es dejarse ver, entrar en fugas y optar a algún triunfo. ¿Es ese también el planteamiento del equipo?

La idea del equipo también es esa, correr sin esa presión de los puntos que el año pasado yo creo que nos desgastó. A ver, todos miramos un poco los puntos UCI, pero está claro que el equipo todavía está en el primer año del trienio y se nota esa calma. Te da tranquilidad que creo que es buena para competir. En ese aspecto, el equipo apuesta por un perfil de corredores que puedan buscar esa fuga y rematar en el Tour.

¿Con qué se quedaría satisfecho en su último Tour?

Lo primero que pido es no caerme. Porque lo dicho, al final te caes en la primera semana, cualquier día, que ya de por sí es duro, y te arrastras todo el Tour porque es una carrera que no te deja recuperar. A partir de ahí, quiero ser competitivo, poder filtrarme en fugas y poder demostrar que todavía soy ciclista. Con eso estaría satisfecho estaría satisfecho en mi último Tour. Quiero disfrutar y competir. Más allá de la nostalgia.