Retiran más de una tonelada de alimentos en Bilbao y Basauri por no ser seguros para el consumo
Los artículos carecían de información esencial para la seguridad alimentaria como los ingredientes, la posible presencia de alérgenos o el idioma castellano obligatorio
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La Guardia Civil de Bizkaia, a través de su Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF), ha intervenido más de 5.000 productos alimenticios y ha precintado cerca de 1,3 toneladas de mercancía tras detectar diversas irregularidades en su etiquetado. Las actuaciones, enmarcadas en sus competencias de Resguardo Fiscal del Estado para el control de mercancías, inspección de productos y protección del consumidor, se saldaron con tres inspecciones fiscales en dos establecimientos de alimentación de Bilbao y uno de Basauri.
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Durante las inspecciones, los agentes localizaron productos destinados a la venta al público que incumplían la normativa vigente en materia de información al consumidor. Entre las deficiencias detectadas destacaba la ausencia de datos fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria, tales como la denominación del producto, la relación de ingredientes, las condiciones de conservación, la identificación del responsable del envasado o la presencia de posibles alérgenos.
Tres actuaciones entre abril y mayo
La primera de las intervenciones se llevó a cabo a mediados del pasado mes de abril en un establecimiento de alimentación de Bilbao. En esta actuación, los agentes de la UDAIFF Bizkaia detectaron e interceptaron diversos productos alimenticios listos para su venta, lo que concluyó con el precinto de 2.274 unidades de producto, con un peso cercano a los 560 kilogramos, que quedaron a disposición de la autoridad competente.
La segunda inspección tuvo lugar a principios de mayo en el municipio de Basauri, donde la Guardia Civil localizó 2.754 artículos irregulares con una masa total que superaba los 600 kilogramos. En este establecimiento se diferenciaron dos tipos de infracciones. Por un lado, se detectaron productos envasados directamente por el propio comercio que carecían por completo de la información obligatoria (identificación, ingredientes, etc.), sumando un lote de más de 140 kilogramos.
Por otro lado, se localizaron productos envasados en origen que no incorporaban la información obligatoria en lengua castellana, alcanzando una masa superior a los 450 kilogramos. Toda esta mercancía fue precintada y se tramitaron las denuncias administrativas correspondientes.
La tercera y última actuación se registró el pasado 11 de mayo en otro local de alimentación de Bilbao. En esta ocasión, los agentes retiraron de la venta y precintaron más de 131 kilogramos de alimentos que presentaban de igual modo diversos incumplimientos relacionados con la normativa de etiquetado.
Riesgo para la salud de los consumidores
Inciden que la ausencia o deficiencia de información en el etiquetado de los alimentos puede suponer un riesgo directo para los consumidores, de manera muy especial para aquellas personas que padecen algún tipo de intolerancia o alergia alimentaria. Asimismo, recuerdan que estas omisiones impiden que los ciudadanos dispongan de información clara sobre el origen, la composición exacta o la correcta conservación de los productos que adquieren en el mercado.