El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón, ha manifestado que es "relativamente normal" que en el tren de Iryo accidentado el pasado domingo en Adamuz (Córdoba) no notasen el impacto del tren Alvia de Renfe, aunque asegura que todavía hay que comprobar que pasasen 20 segundos entre el descarrilamiento del Iryo y la llegada del coche del Alvia.

Barrón ha despejado así algunas de las dudas surgidas tras la publicación de los audios de la caja negra del Iryo, a las que ha tenido acceso Europa Press y que fueron difundidos inicialmente por eldiario.es.

En una entrevista en Antena 3, Barrón ha normalizado el hecho de que el maquinista del Iryo no supiese aún que el Alvia había chocado ya con los últimos vagones de su tren, porque el resto de vagones iniciales no se vieron afectados.

No obstante, respecto a los 20 segundos que el Ministerio de Transportes dice que transcurrieron entre el descarrilamiento del Iryo, su invasión de la vía contigua y la llegada del coche del Alvia, que ahora ha reducido a 9 segundos, la CIAF dice que "eso habrá que comprobarlo".

Incluso aunque no hubiese pasado el Alvia cuando el maquinista llama al centro de control de Atocha, Barrón ha asegurado que los 3 o 4 minutos que pasan entre las dos llamadas del maquinista del Iryo son "pocos" para avisar a cualquier tren de que la vía estaba invadida.

En cualquier caso, el ministro de Transportes, Óscar Puente, sí ha confirmado que antes de que el Iryo se detuviese, el Alvia ya había pasado: "Entiendo que el audio genera confusión, pero lo que sí tenemos absolutamente determinado es el punto del impacto, que está mucho más atrás del punto de detención del tren. Por lo tanto, cuando el tren se detiene, el impacto ya se ha producido", ha aclarado en una intervención en Telecinco recogida por Europa Press.   

¿EN QUÉ SE CENTRA LA INVESTIGACIÓN?

El presidente de la CIAF ha detallado que se está investigando si hubo una rotura de soldadura en la vía, aunque ha precisado que las inspecciones de mantenimiento que se hacen regularmente detectan ese tipo de problemas.

Igualmente, está pendiente de comprobarse si las muescas encontradas en la vía son una causa o consecuencia del accidente. También se investiga la rotura de varios tramos de la vía o el desprendimiento de la rodadura del Iryo.

Por otra parte, Barrón ha defendido la independencia de la comisión que preside, aclarando que no depende del Ministerio, sino que este solo le aporta recursos para ejercer las investigaciones. Por ejemplo, algunos materiales fueron custodiados ayer en su traslado a unas dependencias del Ministerio de Transportes para su posterior análisis.

Barrón ha aclarado que ninguno de los investigadores ha trabajado en Renfe ni ninguna otra empresa pública, al tiempo que ha dicho que uno de ellos tuvo que desplazarse ayer a Catalunya para investigar el otro accidente mortal ferroviario de esta semana, que tuvo lugar ayer en la red de Rodalies (Cercanías).