Varios españoles murieron este jueves al estrellarse el helicóptero en que se encontraban en el río Hudson de Nueva York, en la parte baja de la isla de Manhattan, según recogieron varios medios locales, a falta de confirmación oficial. Tampoco el Consulado español de Nueva York había confirmado, al cierre de esta edición, que se trate de españoles.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, confirmó a los medios que han muerto seis personas, con una declaración de que “seis almas inocentes han perdido su vida” y añadió que el accidente “es rompecorazonador y peor de lo que podríamos haber imaginado”.

El helicóptero se estrelló a las 15.15 hora local (19.15 hora local) de un día con temperaturas muy bajas (en torno a 5 grados centígrados), y según las imágenes filtradas por varias televisiones, se pudo ver un helicóptero con la cola partida cayendo estrepitosamente al río. Las informaciones aún fragmentarias señalaban que en el helicóptero viajaba una familia de cinco personas (dos de ellos niños), además del piloto.

Según el rastreo de la aeronave en Flight Radar, en el momento del accidente el helicóptero (un Bell 206L-4 LongRanger IV) llevaba 15 minutos de vuelo y 6 kilómetros recorridos.

Según algunos medios, pertenecía a una empresa turística llamada New York Helicopter Tours, que ofrece visitas panorámicas de Nueva York desde el cielo.

La caída estrepitosa del helicóptero al agua movilizó a buzos del cuerpo de bomberos, así como de la Policía de Nueva York y de la vecina Nueva Jersey, que sacaron del agua los cadáveres, aunque no está claro si en un primer momento algunos estaban vivos.

El recorrido en helicóptero por el río Hudson es una de las ofertas turísticas más reclamadas de la ciudad de Nueva York, para contemplar el skyline de la misma. AL menos 32 personas han muerto en accidentes similares desde 1977; el accidente más reciente ocurrió en 2019.