La aprobación el próximo jueves en el pleno del Parlamento Vasco de la propuesta del PNV para reformar la Ley de Empleo Público, con el fin de blindar el euskera en las OPEs y dar seguridad jurídica a las oposiciones, se despeja. EH Bildu ha confirmado que posibilitará que salga adelante, incluso aunque no alcance finalmente un acuerdo con el PNV antes de esa sesión plenaria. Eso sí, ha advertido de que, si transcurrido un plazo razonable, se demuestra que esta iniciativa finalmente "no sirve", ambos partidos deben comprometerse a abordar una nueva reforma "en los parámetros" del planteamiento de la coalición soberanista.

Así se ha pronunciado el portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano, que ha abogado con determinación por alcanzar un entendimiento con la formación jeltzale sobre esta materia. "La falta de acuerdo no es una opción, el euskera necesita acuerdos", ha reivindicado en una entrevista en Euskadi Irratia, en la que ha insistido en que "el tiempo corre". "Es el momento de actuar con responsabilidad y demostrar, por encima de líricas y retóricas, que existe voluntad para poner verdaderamente en práctica en estos tres territorios el espíritu y el legado político del lehendakari Agirre", ha subrayado.

EH Bildu permitió con su abstención en la fase de enmiendas que la propuesta de PNV siguiera su tramitación en la Cámara vasca con la intención de dar tiempo para tratar de llegar a un acuerdo. El portavoz abertzale ha añadido que, si el euskera "necesita acuerdos, un mantra que se repite constantemente, es el momento para demostrarlo y estar a la altura de lo que requiere la situación". Otxandiano ha adelantado además que, en caso de que no haya acuerdo sobre la reforma de la Ley de Empleo Público antes del pleno, solicitará al lehendakari, Imanol Pradales, una reunión para "desbloquear la situación".

En cualquier caso, ha asegurado que una vez aprobada y tras iniciar su recorrido, "si el tiempo demuestra que la propuesta del PNV es efectiva", EH Bildu no va a "tener problemas para aceptarla". Del mismo modo, ha pedido al partido de Aitor Esteban que, "si no es así", asuma "el compromiso de realizar una reforma de ley en los parámetros" de la propuesta de la formación soberanista, algo que considera "muy lógico, razonable y justo".

Seguridad vital

Antes del pronunciamiento de Otxandiano, el portavoz del PNV en el Parlamento Vasco, Joseba Díez Antxustegi, ha certificado que las negociaciones con EH Bildu "no están cerradas" y ha asegurado que "lo que está claro es que nosotros tomamos una decisión valiente, que demostraba la importancia que le damos a esta cuestión". En declaraciones a Radio Euskadi ha explicado que "en diez años de gobiernos de coalición con el PSE, ha sido la primera vez que el PNV ha presentado una proposición de ley sin su socio de gobierno. Por lo tanto, es una cuestión a la que le damos muchísima importancia".

Antxustegi ha destacado que, "cuando se habla de seguridad vital, de bienestar, de certidumbre, en Euskadi hay muchísimas personas que quieren una plaza en la administración, un empleo fijo, que quieren ser funcionarios, y que le dedican muchísimo tiempo y esfuerzo a preparar un examen". "Y que lo que se encuentran es que, de un día para otro, puede haber un juzgado que paraliza una oposición con la incertidumbre, el estrés y la ansiedad que eso puede generar en el día a día de una persona", ha indicado.

En caso de aprobar con EH Bildu esta reforma legal, considera que no se generaría un problema con el PSE, su socio en el Gobierno Vasco y en las principales instituciones de la CAV, porque tienen "un gobierno estable". "Somos muy conscientes, muy responsables, y hemos alcanzado un nivel de madurez política en el que sabemos que lo que nos une es mucho más que lo que nos separa, y es dar estabilidad a las principales instituciones del país", ha manifestado.

Preceptividad diferida

Joseba Díez Antxustegi ha confirmado además que la negociación con EH Bildu de la propuesta del PNV incluye un compromiso para "evaluar después qué resultados tiene". Ambos partidos, ha expuesto, harían "una evaluación conjunta de la Ley sobre unos criterios objetivos" después de la celebración de las próximas OPEs y, "en caso de que no sea suficiente", se determinará "también de forma conjunta, qué medidas complementarias" se pueden adoptar.

"Nuestra proposición es más factible" que la de EH Bildu, ha apostillado, porque solo modifica una cuestión para "darle mayor seguridad o reforzar el sistema que nos había traído hasta aquí". La propuesta jeltzale se caracteriza por el concepto de preceptividad diferida, que consiste en extender la figura del cumplimiento aplazado o "diferido". Ello supone que en las convocatorias de empleo público se reserve un porcentaje de plazas con requisito de euskera, pero permitiendo que dicho requisito pueda acreditarse pasados unos años, ofreciendo facilidades de estudio a los empleados.

Este planteamiento también aboga por la autonomía de cada administración pública para decidir el nivel de exigencia lingüística. El plan del PNV plantea eliminar el índice general de obligado cumplimiento fijado de forma homogénea por el Gobierno Vasco, ya que los tribunales han interpretado que algunas instituciones se extralimitaron al ampliarlo. En su lugar, propone que cada ayuntamiento o entidad pública elabore su propio índice y determine qué plazas tienen perfil obligatorio y cuáles no, justificándolo bajo criterios de proporcionalidad y teniendo en cuenta su realidad sociolingüística local.