La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Políticas Lingüísticas del Gobierno Vasco, Ibone Bengoetxea, se ha pronunciado sobre las palabras de Aitor Esteban, presidente del EBB del PNV, cuestionando la pluralidad política de Korrika, después de que varios de los jóvenes que leyeron el mensaje final de esta edición en Bilbao estuvieran vinculados a Bildu.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del Gobierno Vasco, Bengoetxea ha defendido que la Korrika debe ser un espacio inclusivo, abierto a todas las personas que deciden apoyar el euskera: “El euskera necesita puentes y no muros. Actitudes y decisiones que atraigan a más personas a nuestra lengua y no que las alejen”. La consejera ha señalado además, que para el Gobierno Vasco, al igual que para gran parte de la sociedad vasca, el uso de determinadas imágenes vinculadas al euskera puede resultar hiriente.
La consejera ha añadido, que como en otras ediciones , se celebrará una reunión de evaluación con los responsables de Korrika para analizar cómo ha sido esta edición.
Imágenes de presos de ETA
La Fundación Fernando Buesa y el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) han reclamado a las instituciones vascas la retirada de subvenciones a Korrika, después de constatar que en la edición de 2026 se exhibieron 38 imágenes de presos de ETA. Ambas organizaciones califican la utilización de la carrera como un “escaparate de legitimación del terrorismo” y documentan casos en los que portavoces de la Korrika han reivindicado la excarcelación de presos.
Entre los hechos más graves señalados destacan la cesión del testigo a presos de ETA, portavoces de Sare, así como la lectura del mensaje final por Aitzol Gil de San Vicente Pla, hijo del exdirigente de ETA David Pla. Según estas organizaciones, la instrumentalización simbólica de hijos de presos de ETA para transmitir mensajes de la Korrika es “indigna e inmoral” y supone una forma de blanqueamiento del terrorismo.
Exigen medidas concretas
Fundación Buesa y Covite consideran que los hechos “no son inevitables”, sino posibles porque AEK los tolera, y critican que, mientras se excluyó a Comisiones Obreras, se permitió la exhibición de imágenes de etarras.
Por ello, exigen al Gobierno Vasco, diputaciones, parlamentos y ayuntamientos que suspendan cualquier colaboración económica con la Korrika hasta que AEK condene públicamente los actos de apoyo a presos de ETA y adopte medidas eficaces para impedir que se repitan. Aclaran que su denuncia no va contra quienes participan de buena fe en defensa del euskera, sino contra quienes instrumentalizan la carrera para exaltar a exmiembros de ETA y la organización que lo permite.