Otxandiano busca otro choque de modelos con Pradales con un monográfico por la guerra
EH Bildu insiste en pedir estos plenos de doble filo para sus intereses, ya que Pradales desactivó su protagonismo en el celebrado el año pasado con su propuesta de Cupo energético
EH Bildu quiere otro pleno monográfico, esta vez, para abordar las consecuencias que tiene la guerra de Irán en el aumento de los precios o en la industria. Estas sesiones se han convertido ya en un clásico por parte de este grupo parlamentario, que las emplea para confrontar modelos con el PNV y para escenificar que Pello Otxandiano habla de tú a tú al lehendakari Pradales, con quien empató a 27 escaños en las elecciones de 2024. Viendo los precedentes, todo parece indicar que la Mesa de la Cámara aceptará la celebración de este pleno, que además es una sesión de doble filo para la propia EH Bildu: en todos sus precedentes, tanto el lehendakari ohia Iñigo Urkullu como el actual jefe del Gobierno Vasco, Imanol Pradales, han acudido preparados con una batería de medidas concretas para resituar el foco informativo hacia la capacidad de iniciativa del Ejecutivo y no de la oposición. EH Bildu ha manifestado siempre tras estas sesiones que le han resultado productivas y enriquecedoras, aunque en su momento se revolvió contra Urkullu acusándolo de ser un "paracaidista" en el pleno sobre Ucrania, y también acusó a Pradales en junio del año pasado de "colgarse la medalla" por anunciar una propuesta de Cupo energético en lugar de consensuarla con la oposición.
Volviendo a 2026, este jueves, Pello Otxandiano ha registrado su petición de celebrar un pleno monográfico antes del verano "sobre la seguridad vital", que es el concepto que utiliza EH Bildu para que el debate público no se sitúe en el terreno de la seguridad ciudadana o policial, donde hasta el momento no ha querido articular un discurso más allá de cuestionar el actual modelo de la Ertzaintza o su proporcionalidad. Otxandiano quiere hablar desde una perspectiva más social sobre "cómo garantizar la seguridad vital de la gente en un contexto socioeconómico convulso", "qué políticas se pueden poner en marcha desde aquí para hacer frente a la carestía de la vida", "cómo garantizar la calidad de los servicios públicos" también en un contexto de cambio demográfico, y cómo afrontar esta situación de "fractura social". Añadió que pueden ponerse sobre la mesa otros temas. EH Bildu puso el peso en las medidas de cobertura social, mientras que el PNV, sin excluir ninguna perspectiva para la reflexión, ha defendido que el mejor escudo social es garantizar los empleos y la industria.
Aitor Esteban mueve banquillo y acentúa el modelo propio del PNV frente a EH Bildu
Otxandiano sí deslizó alguna reflexión crítica sobre el "escudo industrial" del Gobierno Vasco que, según dijo, activa "1.000 millones de euros que no son nuevos", porque "muchas medidas ya estaban anunciadas". Redujo la novedad a 250 millones en avales. "Pero, más allá de eso, creemos que sí que hay que tomar medidas para proteger la industria. Sin ninguna duda", añadió, quizás para relativizar este choque aparente entre las visiones del PNV y EH Bildu. Si el monográfico del año pasado llegó en junio, EH Bildu parece que quiere repetir una secuencia similar este año, para que "pueda servir de guía para diseñar incluso los Presupuestos del año 2027". No ha habido acuerdo sobre ningún proyecto de Cuentas del Gobierno Vasco en los dos años de legislatura de Pradales y, a pesar de la batalla del relato sobre quién quiere acordar y quién no, por la vía de los hechos tanto el PNV como EH Bildu dan carta de naturaleza a que sus modelos son diferentes, como hace EH Bildu ahora con iniciativas como este pleno monográfico para confrontar propuestas.
Vivienda
El año pasado, Otxandiano solicitó un pleno sobre el modelo socioeconómico para presentar su alternativa, pero el PSE fue especialmente duro para recriminarle que sus 14 propuestas no tuvieran el nivel de desarrollo que cabía esperar de su insistencia para celebrar ese debate. Insistió con el fondo de vivienda (un asunto que ha situado al margen de los posibles acuerdos con el PNV para escenificar su alternativa) y solicitó un Banco Vasco de Inversiones. La vivienda es una cuestión recurrente en la confrontación con el PNV, salió a relucir en la negociación fallida de las Cuentas, y viene espoleada por las encuestas a la ciudadanía, que la sitúan en lo más alto del ranking de preocupaciones.