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Los “eskerrik asko” de la Fundación Sabino Arana

Juan Mari Atutxa, Enrike Zelaia, Eduardo Anitua, Bera Bera Eskubaloia, la empresa Etxeondo y Unrwa, galardonados de esta edición

En imágenes: la gala de entrega de los premios Sabina Arana congrega a numerosas personalidades en el Teatro Arriaga de Bilbao.Markel Fernández

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“Eskerrik asko”. Estas han sido las palabras más repetidas hoy durante la entrega de los premios de la Fundación Sabino Arana. En una gala cargada de momentos muy emotivos, Juan Mari Atutxa se ha convertido en el hombre que se ha llevado la ovación más grande. No en vano, el presidente del Parlamento Vasco ha levantado al público de sus asientos y ha transmitido la emoción que sentía por un galardón, que le ha otorgado la entidad que él mismo presidió durante 14 años.

Y su persona se ha puesto en valor desde las primeras palabras de Arantxa Tapia, actual presidenta de la Fundación Sabino Arana y que debutaba en esta entrega de premios. “Reconocemos una trayectoria de servicio público, coherencia, coraje cívico y compromiso con la convivencia democrática en la figura de Juan Mari Atutxa. Su vida institucional ha estado marcada por la defensa de la legalidad democrática en los años más difíciles, por el sacrificio personal y por una firme apuesta por la paz”, ha resumido Tapia.

Durante varias décadas, Atutxa vivió con la sombra de los guardaespaldas y hacia ellos ha tenido unas palabras de agradecimiento. “Lo dedico especialmente a quienes se jugaron la vida, durante un par de décadas, conmigo y por mí”. Pero sin lugar a dudas, la voz de Atutxa se ha quebrado cuando ha recordado a su mujer, Begoña Zalduegi, fallecida en 2023. “Gracias por ayudarme a superar los hechos y miserias de quienes nunca podrán dormir tranquilos. Gracias por ser el estímulo, la batería, el testimonio y la certeza de que, en lo fundamental, acerté de pleno”, ha concluido su discurso.

Etxeondo

Emoción vibrante también han desprendido los miembros de la familia que se esconde detrás de la empresa Etxeondo, que “encarna una cultura empresarial comprometida con el territorio y la sociedad, con el trabajo bien hecho y con una forma ética de competir y crecer”, como le ha descrito Arantxa Tapia. Y tras “tres semanas de ensayo” para recoger el galardón, la familia encabezada por Paco Rodrigo y María Jesús Uranga con sus hijos Patxi y Amaia han puesto en valor “los 50 años de trayectoria” de una entidad ligada al textil, en especial a los maillots de ciclismo. En esta “carrera por etapas: difícil, progresiva, mejorando lo que ya sabíamos hacer y, sobre todo, sin perder nunca la identidad y la filosofía que definen a nuestra marca”, la familia Rodrigo Uranga ha asegurado que continuarán con el “compromiso” que ya tienen.

Bera Bera Eskubaloia

En una familia también desempañan su labor las integrantes del Bera Bera Eskubaloia porque como ha afirmado Tati Garmendia, responsable de la entidad deportiva, “el colectivo prevalece por encima del individualismo”. Y ese trabajo se ha refrendado en que en la actualidad “en Gipuzkoa hay más licencias de balonmano femenino que masculino”. Las 9 ligas, 8 copas y 10 supercopas han posicionado a este club como un referente, “que se ha ganado el respeto, ha creado afición y ha contribuido decisivamente a que el deporte femenino ocupe el lugar que le corresponde en nuestra sociedad”, como ha apuntado Tapia.

Unrwa

El genocidio que está ejecutando Israel sobre Gaza ha puesto el foco en el trabajo que realiza Unwra, la Agencia de Naciones Unidas para las y los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo. “En un contexto de extrema gravedad humanitaria, este reconocimiento es también un gesto ético y político: el de una Euskadi comprometida con la dignidad humana, con la justicia y con la resolución pacífica de los conflictos”, ha precisado Tapia durante su discurso. Y esa lucha por un entorno libre y digno la ha reivindicado Raquel Martí, directora ejecutiva de Unrwa España. “La paz no se puede entender como un negocio inmobiliario”, ha destacado Martí, tras recoger el galardón haciendo referencia a la idea de Donald Trump de crear un resort en Gaza. La paz es un camino largo pero como ha incidido Martí todavía hay esperanza, esa que se refleja “cuando un niño o una niña vuelven a la escuela. Ahí se abre el futuro”.  

Eduardo Anitua

La ciencia también ha tenido su espacio en la figura de Eduardo Anitua. “Un referente mundial en medicina regenerativa e implantología oral. Un científico que demuestra que en Euskadi se investiga, se innova y se lidera al máximo nivel internacional”, ha descrito Tapia. La referencia internacional ha dado las gracias por este reconocimiento y también ha hecho hincapié en que pasos sencillos pueden repercutir en el bienestar de la salud. “Sabemos que pequeños hábitos sostenidos en el tiempo pueden mejorar o deteriorar nuestra salud física, psíquica y emocional. Por eso, cuidar de nuestra salud no es un acto de egoísmo, sino un acto de responsabilidad y de generosidad”, ha destacado.

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Enrike Zelaia

En una gala marcada por los tiempos y los discursos, la nota más especial la ha puesto Enrike Zelaia. El músico navarro, definido por Tapia como el tractor que ha demostrado que “la cultura popular no es cosa del pasado, sino raíz viva y materia prima para un futuro compartido” ofreció el agradecimiento más musical. Primero, ha tenido unas palabras para “mi mujer, Loli, y mi familia por el alto precio a pagar por las perennes ausencias mentales de un músico profesional como yo”. Y tras haber recorrido “más de 600 localidades de Euskal Herria y la diáspora vasca” ha convertido el Teatro Arriaga en el escenario de su última actuación.