bilbao. El alemán Sebastian Vettel (Red Bull) se impuso en el Gran Premio de Alemania disputado ayer en Nürburgring, y puso así tierra de por medio con un Fernando Alonso (Ferrari) que logró la cuarta posición, por detrás de los Lotus de Kimi Raikkonen y Romain Grosjean, plata y bronce respectivamente.

El tricampeón mundial partía en la segunda posición de la parrilla de salida tras Lewis Hamilton (Mercedes), pero en una excelsa salida del equipo Red Bull, el germano y su compañero Mark Webber pudieron adelantar al británico. De este modo, Vettel logró una primera plaza que no cedería en toda la prueba. Tan solo Raikkonen, posible compañero de Vettel la próxima temporada, pudo alterar el pulso del líder del Mundial en la parte final de la carrera, demostrado el gran ritmo de carrera que tienen los Lotus, más aún en condiciones climáticas favorables, con una degradación de neumáticos mínima. El finlandés amplió también hasta 26 su racha de Grandes Premios de Fórmula 1 consecutivos terminando en posición de puntos, afianzándose en la primera plaza histórica. La última vez que no puntuó data ya de la lejana carrera de China 2012.

El Gran Premio partía con la incógnita de ver hasta dónde sería capaz de llegar Ferrari con su estrategia de reservar los neumáticos blandos sin usar para el tramo final de la carrera, pero el resultado dejó un tanto fríos a los tifossi. Al final, una cuarta posición que, parece, se asemeja más a la realidad de la escudería de Maranello que la actual segunda posición del asturiano en la Clasificación Mundial de pilotos. Alonso no estuvo en ningún momento en la pelea por la victoria, y de hecho, si no llega a ser por la salida del safety car en la vuelta 24, después de que el Marussia de Jules Bianchi recorriera en solitario varios metros del trazado, la distancia final hubiese sido considerablemente superior a los apenas 15 segundos finales.

Tras la prueba, Alonso afirmó que la desventaja con el líder no es de ninguna manera definitiva. "Si ganas tres o cuatro carreras, la distancia con Vettel, independientemente de cuál sea, es asequible. Nosotros lo que tenemos que conseguir es, después del parón veraniego, ya que se antoja casi imposible de aquí a Hungría, tener un coche que nos dé la posibilidad de ganar tres o cuatro carreras seguidas", comentó en referencia al Gran Premio que se celebrará dentro de dos semanas en el mítico circuito de Hungaroring.

El poleman de la jornada del sábado, Lewis Hamilton, no despejó dudas sobre su irregular temporada, y tras lograr el tiempo más rápido en la clasificación, ayer tuvo que conformarse con ver cómo perdía posiciones en carrera desde la primera curva para terminar quinto, por detrás del propio Alonso. Su compañero de equipo, el alemán Nico Rosberg, ganador hace siete días en Silverstone, apenas logró mejorar su actuación del sábado -en la que por un error de equipo ni tan siquiera alcanzó la Q3- y finalizó la prueba noveno.

Mención aparte para los McLaren de Jenson Button (sexto) y Sergio Pérez (octavo), ya que ambos terminaron la prueba en la zona de puntos debido a una arriesgada estrategia de dos paradas, una menos que el resto de los primeros diez clasificados.

el susto Por otra parte, la jornada estuvo marcada por el susto que dio un cámara de televisión que tuvo que ser retirado en camilla con dos costillas rotas al recibir el impacto de una rueda que se escapó en la calle de garajes del monoplaza del australiano Mark Webber, que tras el incidente volvió a la pista en último lugar para finalizar en una muy meritoria séptima plaza. Una vez finalizada la carrera, los comisarios del certamen impusieron una multa de 30.000 euros al equipo Red Bull por permitir que Webber se reincorporase a la carrera tras su primera parada sin haber ajustado debidamente las cuatro ruedas.

Concluido el fin de semana, Sebastian Vettel demostró ser de nuevo el más fuerte y tras 22 meses sin subir a lo más alto del podio en Europa celebró por primera vez el triunfo en Nürburgring, siendo el primer alemán en lograrlo desde Michael Schumacher en 2006. "Por fin ocurrió. Estoy extremadamente feliz de haber ganado finalmente en Alemania", dijo el piloto de Red Bull desde el podio. El líder del Mundial dedicó unas palabras también a su público: "Muchas gracias por el apoyo. Sentí el respaldo durante toda la carrera".

El alemán salió así reforzado de la novena carrera del Campeonato Mundial de Fórmula 1, y con aún diez por delante, lidera la clasificación con 157 puntos, seguido por Fernando Alonso, con 123, y Kimi Raikkonen, con 116. Hungría será la próxima estación.