bilbao. La campeona del mundo de 800 metros, la sudafricana Caster Semenya, está protagonizando en los últimos días un tenso pulso con las autoridades mundiales del atletismo para poder volver a la competición tras la polémica creada entorno a su sexualidad después de vencer sobre el tartán a sus rivales con una superioridad abrumadora.

La semana pasada, la atleta africana se quedó sin poder competir en la prueba de Stellenbosch, en Sudáfrica, ya que la Federación Sudafricana de Atletismo (ASA) le negó el permiso para correr al no estar preparado el informe de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), un documento en el que se dictaminará según las pruebas de sexualidad realizadas a la atleta. Semenya amenazó con ir a los tribunales para poder pisar el tartán. Pero finalmente hizo público un comunicado en el que afirmaba que "pedía a sus abogados que buscaran la confirmación de que la IAAF completará su proceso a principios de junio", por lo que retrasaba hasta entonces su reaparición en las competiciones.

Semenya tiene entonces en mente regresar en la VII Reunión Internacional de Atletismo Gobierno de Aragón que se celebrará en Zaragoza el próximo 24 de junio. Pero antes de que la africana se haga ilusiones, desde la Federación Española de Atletismo ya se han apresurado a declarar que "no va a permitir a Semenya competir en Zaragoza si la IAAF, para la fecha de la reunión, no la ha declarado elegible. Si lo hiciera, la Federación estaría encantada de recibirla en el mitin". A pesar de todo, Semenya reitera: "Basándome en consejos legales y médicos, mantengo firmemente que no existen impedimentos para que dispute competiciones femeninas de atletismo".

Toda esta polémica se desató tras levantarse sospechas sobre su género al vencer en agosto la final de los Mundiales de Berlín con tan sólo 18 años. Las filtraciones del análisis de la IAAF aseguran que Semenya es hermafrodita y que posee órganos sexuales masculinos y femeninos. No ha vuelto a competir desde agosto de 2009.