Juanito Oiarzabal ocupa su puesto en el campo base
La expedición que encabeza el alavés ya está en el Annapurna con Pasaban
bilbao. El campamento base del Annapurna ya no es territorio exclusivo de la expedición que encabeza la guipuzcoana Edurne Pasaban, la más madrugadora de los alpinistas que esperan hollar la cumbre de La Diosa de las Cosechas. Ya está allí el alavés Juanito Oiarzabal, junto a Carlos Pauner, Javi y Tolo Calafat. Ellos fueron los encargados de acabar con el descanso de sus predecesores en la jornada de ayer. Y lo hicieron como se hacen las cosas en la alta montaña: a primerísima hora de la mañana, las 7.30 horas.
Hasta el campo base llegó el equipo del alavés a bordo de un helicóptero. El mismo sistema que continúa empleando la expedición de la coreana Miss Oh, sólo que en este caso elevado a la enésima potencia, ya que la rival de Pasaban por convertirse en la primera mujer que completa los catorce ochomiles del planeta continúa trasladando material hasta el campo base.
Y es que la llegada de la primavera ha hecho que el Annapurna reúna a gran número de expediciones dispuestas a hollar los 8.091 metros del primer ochomil conquistado por el hombre, cuando están a punto de cumplirse los sesenta años de la primera expedición que coronó con éxito su cima. Los franceses Maurice Herzog y Louis Lachenal fueron los pioneros que demostraron el 3 de junio de 1950 que había vida después de los 8.000 metros, en una de las montañas con un índice de accidentes más alto.
Avalancha traidora Sin embargo, no todo son noticias alegres y positivas en la expedición de Pasaban, que se encuentra descansando tras haber conseguido ascender hasta el campo 3 para iniciar su preparación. Y es que una avalancha se llevó por delante un depósito de cuerda que los expedicionarios habían dejado instalado a medio camino entre el campo 2 y el campo 3. Al enterarse del percance, Pasaban y sus compañeros llamaron a Kathmandú, para encargar que el helicóptero les transportase 600 metros más de cuerda, con el fin de solventar el problema.
Pese a todo, este incidente no retrasará los planes de la montañera guipuzcoana, ya que el tiempo no acompaña estos días, por lo que la estancia en el campo base está siendo aprovechada para descansar y recuperar fuerzas. Las previsiones apuntan que será a partir de mañana cuando vuelva a abrirse una ventana de buen tiempo.
Si el pronóstico meteorológico no falla, Pasaban y sus compañeros aprovecharán para subir de nuevo hasta el campo 3, donde pasarían una noche, para, al día siguiente, equipar la zona superior de la ruta en lo que sería la última incursión en las alturas antes de preparar el asalto definitivo a la que sería la decimotercera cumbre en el historial de la tolosarra, que espera alcanzar su objbetivo en la primera quincena del mes.