bilbao. La parte más complicada del Annapurna, la zona clave de la montaña, la que va del campo 2 al 3, ha sido equipada con éxito por la expedición de Edurne Pasaban. De ahí que la tolosarra esté muy satisfecha con el trabajo realizado en estos días de exigente labor. "La tensión era grande en el equipo cuando nos preparábamos para entrar en la zona más peligrosa. Para nuestra sorpresa la entrada resultó muy accesible, ya que en algunas ocasiones se suele abrir una grieta entre la pared y el glaciar y complica el acceso, pero en esta ocasión estaba muy fácil. Asier (Izagirre) y Nacho (Orviz) encabezaron el primer largo, los 100 primeros metros, que son los más expuestos a las avalanchas. A ellos se le veía tranquilos; la verdad es que lo hicieron fenomenal. Cuando se les terminó la cuerda, subimos nosotros con más. Así, a lo largo de casi cinco horas, conseguimos equipar los 500 metros más complicados del Annapurna. Fue un trabajo duro; más que físicamente exigente, psicológicamente muy estresante. Al caer la noche, de vuelta en el campo 2 a todos se nos veía más relajados. Lo difícil ya estaba hecho", explica la guipuzcoana en el diario de expedición.
Han sido cuatro días y tres noches de esfuerzo y temores para equipar la ruta entre los 5.500 y los 6.500 que separan al campo 2 del 3. Ahora tocan días de descanso y en la próxima ascensión "subiremos hasta el campo 3, plantaremos nuestras tiendas, pasaremos la noche y a la mañana siguiente comprobaremos las condiciones de las secciones superiores, ya que por encima se alza un muro de hielo que suele complicar las cosas", señala Pasaban. El calor sigue haciéndose notar en el Annapurna. Cuando el miércoles Edurne y los suyos subieron al campo 2 directos desde el base, "nos costó unas seis horas, y mucho esfuerzo, sobre todo porque hacía mucho calor y el glaciar que hay que cruzar pasado el campo 1 se esta abriendo mucho, cada día aparecen más grietas".
La única nota negativa en la expedición es la baja de Ferrán Latorre. "Este contratiempo ha relegado a un segundo plano la alegría del trabajo bien hecho de los últimos días y nos hemos quedado muy tristes", lamenta la tolosarra.