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Como en casa

La Tercera Regional vizcaina ha observado el desembarco de tres conjuntos enteramente foráneos

Como en casaFoto: Z. A.

bilbao

Sucede que en Tercera División Regional habitan tres equipos que rondan lo excepcional. Caminan en la vereda de lo exclusivamente privado bajo un mantel de oficialidad. Anclados en la excepción, el Azkorri, el Lipa Amorebieta y el Ecuador Barakaldo se relamen en lo inocente de sus intenciones y el valor de éstas. No en vano, estos conjuntos tienen una característica común, sus integrantes. Los jugadores de estas escuadras son bolivianos, rusos lipovenos y ecuatorianos. Lo cual no es óbice para que compitan con pasión. El pasado viernes 19 de marzo, el Lipa Amorebieta y el Azkorri se enfrentaron en un duelo en el que el resultado era lo de menos (0-4). De esta manera, los equipos vizcainos han observado el desembarco de los conjuntos extranjeros en la Liga, atraídos por las promesas de Bizkaia.

Azkorri Bolivia

"Nuestro principal objetivo es integrar a nuestro colectivo"

"Somos una asociación deportiva constituida desde 2006 en el Ayuntamiento de Getxo. Empezamos organizando campeonatos masculinos, femeninos, para niños... Y quisimos este año dar un paso adelante desde la organización. Creamos un club legal y autorizado por el Gobierno vasco y el resto de autoridades", explica Alberto Galindo presidente del Azkorri Bolivia -cuyo escudo está presidido por una bandera del país suramericano y otra de Euskadi-. "Por cuestiones burocráticas no estamos compitiendo como lo que somos: el club Adebol Bolivia, que así se iba a llamar", añade. Entonces, para no dejar a la gente que ya estaba ilusionada por competir, tocaron las puertas del club Azkorri y alcanzaron un acuerdo en el que les prestaron el nombre para jugar. "De ahí el nombre: Azkorri Bolivia", explica Galindo. "La gestión es toda nuestra y corremos con los gastos. Asimismo, el ayuntamiento nos ha cedido campos", especifica. El conjunto está formado enteramente por futbolistas de nacionalidad boliviana con la intención clara: la integración. "Uno de los objetivos prioritarios es integrar al colectivo boliviano. Intentamos ayudarle a través de los campeonatos que organizamos y del Mundialito. En este proyecto es todo más profundo, porque directamente competimos contra gente de aquí, es un paso importantísimo", sostiene. "Tenemos un proyecto de futuro para las chicas. El año que viene queremos llevar también un equipo femenino, quizá de categorías inferiores. Aunque, los medios económicos debilitan", evoca el mandatario un futuro no muy lejano en el futuro del Azkorri.

El presidente del conjunto getxotarra no tiene pelos en la lengua a la hora de abordar el tema más imponente: el racismo. "Es una lacra en el mundo, hasta en mi país hay. Al ver un equipo extranjero, en algunos pueblos hemos visto insultos. Nos extraña por la buena imagen del vasco", argumenta. Aun así, el boliviano es consciente de que "algunos clubes nos animan y apoyan". En la génesis del proyecto, que ahora mismo ocupa una posición privilegiada en la clasificación, poca gente apostaba por un equipo sólido. "En principio, la gente no creía que fuéramos a crear nuestro propio equipo. El colectivo boliviano no se lo creía. A la presentación vinieron muchos espectadores y el público se anima a estar en la grada durante los partidos. Nuestro colectivo también nos apoya cuando jugamos fuera", remacha. Sin embargo, la afición por el deporte está impreso en el ADN de los bolivianos. "Todos son jugadores que provienen del Mundialito y de los torneos de Lamiako y Etxebarri. Hay muchos en un montón de clubes. Puedo asegurar que hay gente para hacer tres equipos como éste", analiza el presidente. Una de las premisas con las que contó Galindo era "no fichar a compatriotas de otros equipos".

Lipa Amorebieta

"Solamente tenemos el apoyo de nuestros bolsillos"

Enfrente, presidiendo su campo, estaba el bloque de rusos lipovenos, el Lipa Amorebieta, que capitanea desde la banda Feodor Ignahat. "En Rumania hay una comunidad de rusos lipovenos, al igual que aquí los vascos o los catalanes", adjetiva el técnico. El conjunto zornotzarra no está pasando por una buena situación deportiva "porque los futbolistas tienen que trabajar y muchos no pueden venir por la tarde a entrenar", admite Ignahat. Entre los componentes de la escuadra destaca Iosif Chirila, de 26 años, que fue sexto en la modalidad de canoa doble de piragüismo en las pasados Juegos Olímpicos de Pekín.

Unos meses antes de empezar la temporada nace el equipo. "Empezamos a pensar en formar un bloque de rusos lipovenos, con la intención de que fuera única y exclusivamente de gente de nuestra comunidad, pero, a veces, si no se puede, no se puede", señala Ignahat. "Si hubiera falta de jugadores, cogeríamos de cualquier nacionalidad. Pero lo hemos conseguido". La clave de tal triunfo es que en la localidad vizcaina hay una comunidad de 400 rusos lipovenos, la más grande de Euskadi.

"Sirve como vehículo de integración. Nos sentimos mejor", aclara. Sin embargo, el tema económico es un problema. "En estos momentos no tenemos el apoyo de ninguna asociación, solamente el apoyo de nuestros bolsillos", agrega el entrenador. La fuente de ingresos del club proviene del patrocinador, residente, jugador y único esponsor, Florin Aristrah. "Al principio la gente se sorprendía al vernos en los campos de fútbol. La mayoría piensa que somos rumanos, pero no es así. Vivimos allí, pero somos una comunidad aparte", remienda Ignahat. "Hemos tenido algún problemilla con las decisiones arbitrales. Hombre, hay que tener en cuenta que somos extranjeros, pero que equiparen el partido. No queremos ganar nada, pero, por lo menos, que nos dejen jugar cómo sabemos. Igualar un poco los arbitrajes. Así no se puede", desgrana el entrenador. "No queremos que nos regalen nada", finaliza. El bloque rojiblanco está último del grupo III de Tercera Regional. Solamente han cosechado cuatro victorias, pero la moral sigue intacta. "El problema son los goles encajados, pero hay que ir poco a poco".

ecuador barakaldo

"Así podemos integrarnos más en la cultura vizcaina"

En el Grupo I está enmarcado el Ecuador Barakaldo. Una escuadra compuesta únicamente por jugadores ecuatorianos que residen en Bizkaia. "Lo fundamos con el apoyo del consulado de Ecuador. El padrino fue el Ayuntamiento de Barakaldo", explica Fernando Haro, técnico del conjunto baracaldés. "Pero, básicamente, la aportación económica es toda nuestra", dice. Del alumbramiento hace ya dos años y en el que han empezado a competir oficialmente ha sido esta temporada - "estamos pagando la novatada", comenta-. "Venimos jugando el torneo de Pindepa de Bizkaia. Surgió la idea de formar un equipo más profesional y entonces se nos abrieron las puertas", recita el entrenador.

"Con el fútbol podemos integrarnos un poco más a la cultura vizcaina. La mayoría ya tenemos la nacionalidad y llevamos mucho tiempo en Euskadi. Estamos intentando vivir al estilo vasco, es nuestra idea", añade. El balompié como vehículo de integración en la sociedad.

"Estamos un poco mal en la clasificación. Poco a poco hay que ir mejorando, el año que viene espero que vayamos subiendo. Éste es el primer año que competimos y nos hemos encontrado con unos conjuntos muy competentes. Además, el modo de juego de aquí con el nuestro es muy diferente", desgrana Haro. "El estilo de la mayoría de los equipos es de balones largos, mientras que el nuestro es más fútbol de toque", similar al estilo de juego suramericano.

Bajo el manto del fútbol existe la oportunidad de percibir de manera diferente una sociedad y un estilo de vida. Se comparte solidaridad y mensajes de apoyo. "Los otros equipos vizcainos están encantados, porque la mayoría de inmigrantes quieren jugar en algún equipo. Así, que cuando hemos entrado los tres equipos, yo creo que nos han arropado bien", admite el ecuatoriano. "A mis jugadores les digo que el fútbol está para divertirse. Intento recalcárselo y que no entren en nada más", acaba.