bilbao. "A estas alturas de mi carrera deportiva", explica Virginia Berasategi, 34 años de carné, alguno menos dibujado en su rostro de adolescente perpetua, de Wendy, "hay que ser muy selectiva con las pruebas, pocas y de alto nivel, y teniendo en cuenta los intereses de mis patrocinadores alemanes y estadounidenses porque hay mucho en juego". La triatleta bilbaina, tremenda la pasada temporada en la que unificó en su persona los títulos estatal y europeo de triatlón de larga distancia -que se suman al Mundial que ya conquistó en 2003 en Ibiza- y, sobre todo, fue tercera en el Ironman de Hawai, la quintaesencia del circuito de pruebas de triatlón más inhumanas del planeta -lo que le valió, incluso, una reseña en el New York Times-, ya tiene perfilado el calendario de la presente campaña, que arrancó de manera notable en Abu Dhabi el pasado fin de semana. Fue tercera por detrás de las británicas Julie Dibens y Lean Cave. "Pero me supo a triunfo después del accidente sufrido en los entrenamientos en febrero, el poco tiempo para recuperarme y la lista de famosas inscritas", sostiene Berasategi, quien, salvado el enorme susto de Mallorca, se conjura para afrontar una temporada ilusionante en la que apunta al Campeonato de Europa que se celebra en Gasteiz el 26 de junio, al Ironman de Hawai y al Mundial de larga distancia, que se disputa en julio en Ingelstadt, Alemania.

A la cita alemana regresa Berasategi siete años después de tocar el cielo en Ibiza, pues desde entonces no había participado en un Mundial de esa modalidad. Tampoco Eneko Llanos, campeón del mundo también en 2003, subcampeón de Europa en 2009, brillante vencedor el domingo en Abu Dhabi, y enormemente motivado con la cita gasteiztarra del próximo mes de junio. "Me motiva mucho disputar el título de Europa en casa. La ciudad y las instituciones están volcadas para hacer del 26 de junio una fecha para el recuerdo", dijo el alavés sobre un título europeo que se disputará en el embalse de Gamboa-zona de Landa (cuatro kilómetros a nado), los alrededores del propio pantano y la entrada a Gasteiz (120 kilómetros en bicicleta) y el área del pabellón Buesa Arena en cuyo estómago, en la cancha de baloncesto, estará situada la meta tras recorrer los últimos 30 kilómetros de carrera a pie.

Eneko Llanos, como Virginia Berasategi, ya tiene cerrada una temporada en la que tendrá que buscar su billete para Hawai en el Ironman de Lanzarote, correrá el triatlón de Mildflower, una prestigiosa prueba estadounidense que se disputa en San Antonio Lake (California), y buscará repetir triunfo en la prueba internacional de Zarautz.