Dukic y sus cañonazos
El Barakaldo vence al Almoradí pese a las expulsiones de Oier y González
BARAKALDO: Julio, González (1), Portuondo (3), Dukic (11), Muñoz (6), Joseba (5) y Oier (2) -siete inicial- Rodríguez, Macías (1), Sagasti (1), Martínez (0), Lon (3) y Fran (2).
ALMORADÍ: Francisco, José (2), Sergi (3), Emil (8), Emilio (5), Manu (4) y Alfonso (2) -siete inicial- Rives, Montoya (0), David (0), Dimitri (0), Cuartero (3) y Rubén (0).
Parciales: 2-5, 7-7, 10-8, 12-10, 16-11, 18-14 -descanso- 21-17, 24-19, 26-20, 27-23, 32-26 y 35-27.
Árbitros: Reollo y Pakeuchi. Expulsaron por roja directa a Oier y por tres exclusiones a González. Excluyeron a Sagasti, Dukic, Joseba, Emil, Emilio, Alfonso y Cuartero (2).
Estadio: Unos 150 espectadores en Lasesarre.
barakaldo. Visto y no visto. El Barakaldo sigue demostrando que las bajas no le afectan ni en el juego ni en los resultados y ayer sumó otra victoria muy importante ante el Almoradí Mahersol. Los de Txanpi Rivero desplegaron un juego espectacular comandado por el potente brazo de Sasa Dukic. El croata marcó once goles y cada vez que llegaba a portería todo temblaba. También hay que destacar la buena actuación del portero Julio Rodríguez, que defendió con garra la portería auriazul.
Aunque los baracaldeses fueron superiores a los alicantinos, les costó entrar en el partido. En los primeros compases, el Almoradí endosó un parcial de 2-5 que puso muy nerviosos a los vizcainos. No sería hasta el tercer parcial cuando el Barakaldo controlara el partido y empezara hacer gala de su superioridad. Con Dukic, Muñoz y Joseba, los auriazules comenzaron a abrir una brecha en el marcador que sería difícil de superar. El conjunto alicantino tampoco estuvo acertado de cara al gol y los nervios hicieron que sus disparos acabaran fuera o detenidos por Julio Rodríguez.
Parecía que las cosas iban a torcerse en el minuto tres de la segunda parte, cuando el canterano Oier García fue expulsado por roja directa y el Barakaldo aguantó como pudo con uno menos. En el minuto 18 llegó a quedarse hasta con cuatro en la cancha pero eso no permitió que el Almoradí se acercara en el marcador, de hecho, los de Txanpi Rivero se crecieron y redondearon aún más el resultado La diferencia pudo ser mayor, pero la madera detuvo algunos lanzamientos vizcainos. Muy buen resultado para el Barakaldo que sigue imparable y puntuando en todos los partidos. Ya son catorce de dieciséis puntos posibles.