Artistas de talla mundial
El Museo Guggenheim acogió ayer la multitudinaria gala de entrega de los Premios DEIA al Deporte
LA tarde húmeda invitaba al recogimiento. El atrio del Museo Guggenheim sirvió de refugio a más de medio millar de invitados que no querían perderse la entrega de los premios deportivos más veteranos de los medios de comunicación vizcainos. Guiados por Xabier Lapitz e Itsaso Guemes, que actuaron como maestros de ceremonias con la mano firme de un capitán de barco y la simpatía de los que se saben en posesión de ese don, la cita fue placentera.
Ejercieron de anfitriones el presidente de Editorial Iparraguirre, Iñaki Alzaga, y el director de DEIA, Iñigo Camino, que encabezaron una representación completada por el director general, Iñaki Hernando, y el director comercial, Kike Hermosilla. Todos ellos alabaron el buen trabajo de organización llevado a cabo por el equipo de marketing que dirige Jon Goikoetxea, con Susana Muro e Iban Ruiz ultimando cada detalle para que todo fuese perfecto.
Y allí se dio cita toda la familia de Kaiku, el club de remo que devolvió a Bizkaia el orgullo de dominar el Cantábrico, con José Luis Korta al frente. Junto al veterano entrenador se apuntaron a la entrega de premios un orgulloso Norberto Torres, Txirri, predecesor de un Asier Zurinaga que ha sabido transmitir a sus remeros el amor por la trainera verdinegra, así como el presidente sestaoarra, José Manuel Monje, dispuesto a extender su manto triunfador hasta el Bizkaia Bilbao Basket.
El Athletic, que busca su sitio entre los grandes, acudió con una gran representación a la velada. Encabezadas por Fernando García Macua, las huestes rojiblancas tuvieron una amplia representación a la sombra de Puppy. Iker Muniain que muestra en el campo toda la picardía que también ejerce sobre el escenario. El de La Txantrea, un artista sobre el verde, mostró que también sabe defenderse sobre la tarima, donde compartió espacio con veteranos compañeros como Andoni Iraola, un asiduo a los premios que otorga este periódico. Fernando Llorente y Javi Martínez también se apuntaron al carro de los ganadores, gracias a los méritos de una campaña histórica para un Athletic que vivió en la final de Copa disputada en Valencia frente al Barcelona el momento histórico del pasado año.
Agazapado en el grupo, como cuando se esconde en el pelotón antes de dar el zarpazo definitivo, se encontraba Romain Sicard. El de Hazparne, mejor deportista vasco del pasado año, también ponía sus gotas de juventud en un pelotón ciclista en el que trataban de no perder rueda Juanma Garate y Pedro Horrillo. Mientras tanto Miguel Madariaga rememoraba viejos tiempos junto a José Alberto Pradera; aquellos en los que idearon un equipo que llevara la ikurriña como enseña por el mundo. Un sueño hecho realidad que se mantiene en la élite del ciclismo mundial 17 años después.
La réplica se la dio la siempre bella Eunate Agirre, que podía haber llegado hasta el museo más internacional de Euskadi remontando una ola a través de la Ría, pero que no quiso llamar la atención y que se acercó, como Dios manda, por medios terrestres. Los pelotaris Sebástien Gonzalez y Mikel Urrutikoetxea estrecharon sus manos, o con ellas, a casi todos los presentes, mientras Xabier Jon Davalillo invitaba a la cita de la próxima semana en el BEC, donde su Bizkaia Bilbao Basket tratará de emular al Athletic para llegar a la final de Copa. Excusaron su presencia, por motivos más que justificados, Juan Martínez de Irujo y Virginia Berasategi, a quienes los asistentes emplazaron para la próxima edición.