BARAKALDO: Julio, Fran, Mikel, Portuondo (1), Marcos (1), Sasa (7, 2p), Xabier (3), Muñoz (3), Sagasti (1), Lon (2), Jaíto (3), Boban (1), Viti (2, 2p) y Oier.

BIDASOA IRUN: Aspiramas, Txabarri, Ventura (1), Reig (2, 1p), Peciña (1), Gordo (1), Cambronero (2), Malasinskas (2), A. Marcos (2), Fernández (5, 5p), Jiménez, Rincón (2), Tarcijonas (3) y Bengoetxea.

Parciales: 1-2, 3-3, 5-5, 5-7, 5-7, 6-8 (al descanso); 9-9, 11-12, 13-15, 17-16, 20-19, 24-22.

Árbitros: Gallardo y Gallardo excluyeron a Marcos, Muñoz (2), Boban, Reig (2), Peciña (2), Malasinskas y Fernández (2).

bilbao. El Barakaldo consiguió ayer dos importantes puntos en casa que vuelven a traer buenas sensaciones al conjunto dirigido por Txanpi Rivero. Julio fue el pilar sobre el que orbitó el conjunto auriazul, que organizó una gran defensa para detener a los jugadores rivales, que tienen buena penetración y un buen manejo de balón.

Comenzó el duelo con las bajas de Jon Ortuondo y Fran para los vizcainos. Este último no pudo llegar a tiempo al derbi ante los irundarras. Asimismo, en el entrenamiento del viernes, el pivote Bruno Peña sufrió un esguince. Con la enfermería repleta había que tirar de los jugadores que habían vuelto y Sasa cogió los galones. Así, el equipo visitante empezó el encuentro más enchufado. Pese a ello, el guardameta local se puso las pilas y amargó a los atacantes guipuzcoanos. La intensidad defensiva se destilaba por ambos bandos. Con esta tónica se llegó al descanso con un paupérrimo 6-8 en el luminoso.

Aunque la primera mitad fue de lado visitante, la segunda se quedó en casa y con ella los dos puntos. Sasa carburaba en la primera línea con las ayudas de Muñoz y Jaíto. Los fabriles electrocutaron las opciones del adversario por el centro y sumaron goles continuamente. Así, a falta de 15 minutos del final, la igualada llegó y, a partir de ahí, la brecha se abrió del lado vizcaino.

Los baracaldeses, de esta manera, vuelven del parón invernal muy enchufados.