bilbao. "¿Miedo a Davydenko? Soy tenista, no torero". En el horizonte se atisban los octavos de final, siguiente estación del Abierto de Australia, primer Grand Slam de la temporada 2010. Los nervios afloran. Asciende el nivel de los compromisos. Las tensiones se reprimen en sobrecalentados cuerpos. Fernando Verdasco no es distinto. Recurre a la ironía como vía de escape. Y es que cualquier partido se convierte por estas alturas de torneo en derroche de exigencia. Al madrileño le tocará bailar con una de las más feas.

El ruso, Nicolay de nombre, número 6 del mundo, es por estas alturas uno de los tenistas más en forma. Que se lo pregunten al argentino Juan Mónaco, que ayer fue más figurante que competencia en un 6-0, 6-3 y 6-4 abrumador. "No sé por qué estoy jugando mejor tenis que antes. Siento mucha confianza y tal vez he comenzado a jugar un poco más rápido y no cometo ya tantos errores", autojuzga Davydenko, temeroso, en constante persecución de su mejor juego, al igual que persigue la nacionalidad ucraniana, donde nació, en Severodonezk, antiguo territorio de la URSS. Es estajanovista en su metodología, obrero del tenis. Obstinado trabajador. Pero Verdasco también está ya en octavos de final, aunque con la fortuna que es sinónimo de desgracia para el austríaco Stefan Koubek, retirado ayer por lesión. El madrileño no quemará tan necesario combustible. No obstante, sí deberá sudar para igualar las semifinales de la pasada edición.

No sólo está Davydenko en el trayecto del madrileño, también lo están Roger Federer y Novak Djokovic, quienes ayer resultaron indemnes en sus compromisos. Siguen adelante y con paso firme. Sin vacilaciones. El suizo liquidó al catalán Albert Montañés (6-3, 6-4 y 6-4) y el serbio se deshizo del uzbeko Denis Istomin (6-1, 6-1 y 6-2). Así, Federer se verá en octavos con el australiano Lleyton Hewitt y Djokovic, con el polaco Kukasz Kubot.

Mientras, hoy entra a escena otro de los pesos pesados, el ganador del pasado certamen australiano, Rafa Nadal, que se mide en la lucha de octavos al croata Ivo Karlovic. Además, Juan Martín del Potro hará lo propio ante el croata Marin Cilic.

En el cuadro femenino, por su parte, la número 1 del mundo y defensora del título, Serena Williams, y su hermana Venus se clasificaron para la próxima ronda. Serena doblegó a la canaria Carla Suárez (6-0 y 6-3) y Venus, a la australiana Casey Dellacqua por 6-1 y 7-6 (7-4).