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Nadal supera su primer test serio

"Debo subir el nivel para aspirar a más", reconoció tras vencer a Phillip Kohlschreiber

Nadal supera su primer test serioFoto: efe

Bilbao. Rafa Nadal, en lo que fue su partido 500 en la élite del tenis, se impuso ayer al alemán Phillip Kohlschreiber con un solo set en contra. 6-4, 6-2, 2-6 y 7-5 en el Rod Laver Arena de Melbourne. De esta manera, el de Manacor aprobó su primer test de riesgo ante un rival que ya había tumbado a dos tenistas zurdos: el argentino Horacio Zeballos y el australiano Wayne Odesnik.

Llegaba al tapiz australiano el teutón con los recuerdos frescos. La cabeza recta y la mente ensimismada en las buenas sensaciones con las que juega en Melbourne. Hace dos años ya tumbó en las antípodas al estadounidense Andy Roddick. Phillip necesitó 32 saques directos para tumbar al norteamericano. Este año, con el prólogo de los dos anteriores tenistas en la lona, el bombardero alemán esperaba amenizar su paso por Australia con otro zurdo en su cuenta. Kohlschreiber quería la cabeza del mallorquín entre sus piezas fetiche.

"He empezado más parado de lo habitual, el primer set ha sido duro, salvé puntos de break en contra y mentalmente he aguantado. El segundo lo jugué mejor, más tranquilo, pude pausar más el juego y ajustar más las bolas, eso me dio más tranquilidad", analizaba Nadal. No en vano, el defensor del título tuvo que pelear mucho para imponerse en el acto inaugural del duelo. Con Rafa en un sueño plácido pero intenso, el alemán intentó ponerle las cosas difíciles. Cuando el mallorquín comenzó a dar rienda suelta su juego, la ansiedad de ganar la primera manga le pasó factura e, incluso, pudo causarle un mal mayor. Finalmente, Nadal sacó la garra que lleva dentro para completar un 6-4 complicado.

Con las pilas puestas y la cabeza fría, el mallorquín se asentó en el segundo. Kohlschreiber no pudo aguantar el huracán Nadal. 6-2 para finiquitar las opciones del alemán.

"El tercero lo empecé fatal y ya se ha complicado el partido. El cuarto lo hemos jugado muy bien los dos, no tengo nada que reprocharme, al final saqué una pequeña diferencia y pude ganar", añadió el tenista de Manacor. Las sensaciones de Rafa venían dadas por el fausto recuerdo del 2-6. Cauto y falto de resuello, en el tercer acto, Phillip resucitó causando un quebradero de cabeza a su adversario, que se lió la manta a la cabeza y jugó al límite. Los golpes de moral empezaron a minar las opciones del manacorense hasta el último set, en el que su poderío físico y mental sobresalió. "Estoy feliz porque estoy en octavos y sólo he perdido un set, pero debo subir un poquito de nivel para aspirar a todo", reconoció Nadal. En la siguiente ronda, Ivo Karlovic se enfrentará al mallorquín.