Editorial

Responsabilidad y liderazgo

28.09.2020 | 01:14

Con la "dura y difícil" suspensión del acto multitudinario del Alderdi Eguna, el PNV lanzó ayer un mensaje de compromiso y solidaridad pero también de fortaleza y confianza social

EL Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV), la principal y mayoritaria formación política de Euskadi, que tan solo hace dos meses y medio ha revalidado su liderazgo en las urnas y que ostenta la responsabilidad de gobierno en las principales instituciones del país, celebró ayer su Alderdi Eguna "más raro" –en palabras del presidente del EBB, Andoni Ortuzar–, en el que por primera vez en su historia no hubo el tradicional acto multitudinario de comunión entre los dirigentes y sus decenas de miles de afiliados y simpatizantes debido a la pandemia de covid-19. La suspensión de esta gran movilización es un ejercicio de responsabilidad, de compromiso y de solidaridad con todos los que han sufrido y están sufriendo las consecuencias del virus, según ha argumentado el propio PNV. Las imágenes de las campas de Foronda completamente vacías durante el pequeño acto llevado a cabo por el Euzkadi Buru Batzar para difundir su comunicación política con motivo del día del partido impactaban por contraste con la tradicional marea humana característica de esta movilización, precisamente en una jornada en la que el PNV hubiese celebrado su 125 aniversario, que se cumple este año. La decisión de suspender el encuentro de Foronda, "muy dura y difícil", tal y como la calificó Ortuzar, y a buen seguro dolorosa también para la militancia jeltzale, era, sin embargo, necesaria. La fortaleza, el sentido de estado y de país, el liderazgo social y político de una formación y de sus dirigentes se demuestra y se mide precisamente en la prudencia y responsabilidad de sus decisiones, especialmente en las más dolorosas. Las medidas para prevenir la propagación del virus no pueden ser ajenas al ejercicio de la política, en cualquiera de sus variantes. De ahí que también el proceso interno que concluirá con la celebración de la Asamblea General del PNV y la renovación del EBB –deben renovarse asimismo las ejecutivas territoriales– se haya visto afectado y retrasado, aunque Ortuzar insistió ayer en que aunque se desconoce aún cómo se realizará –el EBB lo analizará hoy– se llevará a cabo con todas las garantías. En definitiva, con la suspensión del Alderdi Eguna el PNV lanzó un mensaje de corresponsabilidad en momentos difíciles para la sociedad, sin dejar de reivindicar el autogobierno y la construcción de la nación día a día.