Talaieroa

Hacerse valer

09.02.2020 | 01:47
Columnista Erramun Osa

Una de las primeras cuestiones a resaltar de las elecciones generales celebradas ayer es la gran participación. Lo que induce a pensar que la estrategia de crispación llevada a cabo por la tres derechas se ha vuelto en su contra, movilizando, por un lado, al electorado que tradicionalmente optaba por la izquierda, y por el otro, deslizando parte de los votantes de este espacio hacia el voto útil, fortaleciendo las posiciones del Partido Socialista, que es quien tiene todas las papeletas para seguir gobernando.

Este partido aumenta en votos y en escaños en detrimento de Unidas Podemos, el partido liderado por Pablo Iglesias que se desangra en apoyos.

Mientras el espacio de la izquierda se recompone, el espacio de la derecha se fractura aún más. Lo cual puede ser el adelanto de una lucha de liderazgos dentro del PP y entre las tres derechas que aspiran a conseguir la hegemonía dentro de esa sensibilidad social.

fracaso del pp En clave vasca, es de resaltar el fracaso de las tres derechas. El PP ha obtenido el peor resultado de su historia?, también en Navarra, donde Navarra Suma obtiene menos apoyos que en las anteriores elecciones y que puede hacer fracasar la estrategia que aspira a recuperar la presidencia del Gobierno de Nafarroa por parte de UPN.

Muchas personas están dando la espalda a la senda de confrontación e insultos tan en boga en los últimos meses.

EH Bildu se fortalece, gracias en gran medida, a que recupera parte de los apoyos que perdió en anteriores citas electorales en favor de Unidas Podemos. Estos últimos han obtenido unos malos resultados y han perdido miles de votos.

La imagen de desunión, las luchas fratricidas, la incapacidad de articular una estrategia política sustentada en propuestas viables y creíbles están socavando el futuro de Unidas Podemos.

estrategia de EH bildu EH Bildu ha planteado en esta ocasión una estrategia distinta. De ir ocasionalmente al Congreso, se ha convertido en una fuerza más en el hemiciclo ?seguramente, por la influencia de EA?, y ahora, ha dado un paso más, al remarcar que puede ser determinante en un previsible gobierno de Pedro Sánchez. De ahí su entente con ERC, partido que logra la hegemonía del bloque soberanista en Catalunya? y esto traerá sus consecuencias. Ahora bien, el Partido Socialista puede optar por un gobierno sólido ?configurando un bloque que supere al bloque de las tres derechas? sin tener que contar, salvo iniciativas concretas, con el bloque ERC-Bildu.

En esa estrategia, resultará clave para el Partido Socialista el apoyo que le puede brindar el PNV, que es otro de los partidos que han salido reforzados en la contienda electoral.

Pero también está por ver, hasta qué punto la estrategia de EH Bildu condicionará la agenda de ERC, que tiene prioridades, objetivos y dinámicas propias. Por otro lado, si EH Bildu pretende transitar en el conjunto del Estado y en clave vasca ?por ejemplo, intentando articular otro espacio de alianzas entre las fuerzas llamadas de izquierda?, necesitará de un discurso más abierto e integrador y de una estrategia más aglutinadora que la que hasta ahora ha llevado adelante.

Es decir, está por ver si quiere hacerse valer, o no.