Biribilketa

Un golpe en EE.UU.

28.09.2020 | 01:14
Iñaki González.

es muy poco elegante que una administración con los días contados acelere plazos para situar a un afín en un cargo público vitalicio. Pero, más allá de que ahí vaya a quedar un "amigo" para toda la vida, la cosa es más grave al calor de otros indicios. Trump se va a salir con la suya con toda probabilidad en la renovación del Tribunal Supremo de Estados Unidos porque quienes, en su partido, levantaron la voz y se les suponía con fuerza y dignidad –como Mitt Romney– para evitarlo han ido tragando y callando. Dejará así una mayoría ultraconservadora de dos tercios, suficiente para tumbar leyes federales y dar la vuelta al perfil sociopolítico del entramado legal que constituye el estado de derecho en su país. Además, el presidente/candidato lleva un mes calentando la sospecha sobre las elecciones cuestionando el voto por correo –que se espera desbordante– como base de un pucherazo del Partido Demócrata. Si Trump no gana, recurrirá a ese Tribunal Supremo y no confirma –pese a ser preguntado– que vaya a ceder el gobierno de manera limpia. La trama es la de un golpe de estado que precisaría de una complicidad ideológica múltiple: la de su partido, la de la mayoría ultraconservadoradel Supremo y la del supremacismo armado al que alienta el propio Trump. Una pesadilla conspiranoica que solo un personaje de su nula cualidad ética puede hacer realidad.