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Parece la tercera semana del Tour

Me queda la sensación de sorpresa después de la victoria de Pogacar. No por el hecho de que ganara el esloveno, que sin Van der Poel en el reparto, en un final de estos, tiene más gas que el resto. Era una llegada que le venía muy bien y gracias a la victoria y a la bonificación es el nuevo líder del Tour. En el final ha demostrado su superioridad por delante de Vingegaard, que no tiene esa aceleración, y del resto de favoritos. Por lo visto hasta ahora, me queda la sensación de que el esloveno y Vingegaard son los más fuertes y el resto está un punto por debajo. Hablo de Seixas y Evenepoel. Creo que Ayuso y Lipowitz, que son dos ciclistas muy distintos, por ahora tampoco están al nivel de Evenepoel y el francés. El danés y Pogacar están por encima. De momento, las llegadas eran muy favorables a las virtudes del esloveno, que parece el más fuerte. Recuperando el hilo, creo que la sorpresa de la etapa viene porque daba la impresión que se trataba de una jornada de la tercera semana. Eso me ha llamado la atención. Solo se han disputado tres etapas, dos en línea, y el Tour parece que está casi en el final. Apenas ha llegado un grupo de 40 ciclistas en un trazado que no era excesivamente duro. El equipo que tenía más corredores era el UAE, con cinco. Después, Visma y Decathlon, con cuatro. Esperemos que esto se serene un poco. La fuga era buena, pero apenas han dejado que cogiera vuelo porque Pogacar quería la victoria. Ahora lidera el Tour, pero lo normal sería que dejaran marchar una escapada para quitarse de cara al futuro. No es factible tener al equipo controlando la carrera y tirando tantos días consecutivos. El primer contacto con la montaña ha sido muy duro para muchos. La alta velocidad y el calor siempre hacen mucha mella en el Tour. Por ejemplo, De Lie, que iba tocados desde el primer puerto ha tenido que abandonar. Las diferencias han sido bestiales, más allá de los que se entiende por grupeta. l

El autor es director del Grupo Eulen-Amenabar