Borbalán no perjudicó
EL árbitro de Almería no influyó en la derrota y, además, hizo un arbitraje bastante decente para el Athletic, lo que en otras ocasiones anteriores no había ocurrido. En el minuto 23 se reclamó penalti de Mascherano sobre Aduriz, aunque los dos jugadores se agarraron y no hay nada sancionable. Lo que para mí si es penalti fue lo que ocurrió en el minuto 38, cuando Gurpegi empujó en el lateral del área a Munir. Para mí fue un penalti tonto. Un poco antes, en la mala salida de Iraizoz hasta el borde del área, si Munir se hubiese dejado caer, el árbitro le podía haber pitado penalti.
Me queda la duda del gol anulado al mismo jugador en el minuto 49, ya que para mí el balón estaba más adelantado que la posición del delantero. En el minuto 75 Piqué no le hizo penalti a Muniain, ya que despejó el balón y su bota chocó luego contra el pecho del navarro.
En definitiva, el colegiado midió disciplinariamente a los dos equipos por el mismo rasero y si acaso pecó en no señalar algunas faltas en el centro del campo.
Es una tontería empujar en cualquier zona del área, y menos en los laterales, ya que dependiendo de la posición del árbitro, es muy fácil señalar penalti. He notado que tenemos costumbre de hacer eso, y más Gurpegi. Habrá que tener cuidado.