EL colegiado catalán Álvarez Izquierdo, recién salido de la nevera, estuvo acertadísimo en todas sus decisiones. Manejó bien un primer tiempo plácido, sobre todo porque los jugadores colaboraron. Ya en el segundo tiempo, en el minuto 61, hubo una mano de Foulquier dentro del área granadina, pero no fue penalti ya que el balón le da en el brazo tras un rebote. También es correcto el gol anulado a Guillermo por fuera de juego. Fue muy claro el penalti cometido por Mainz sobre Aduriz, con la correspondiente expulsión del defensa del equipo andaluz. Destacar el buen camino de Aduriz. No protestó, estuvo deportivo con el contrario y se dedicó a conseguir lo que mejor sabe hacer: marcar goles.