Síguenos en redes sociales:

Un arbitraje desafortunado

Gil Manzano estuvo muy mal. No me gusta escribir cuando un árbitro está tan desafortunado como ayer el extremeño aunque fuese a favor de nuestro Athletic, ya que lo visto en el Villamarín puede ocurrir también en San Mamés.

Sus errores empezaron en el minuto 8, donde se le señala un fuera de juego a Markel Susaeta que no era y la jugada acaba, tras un pase de tacón a Muniain, en un disparo de este al larguero. El colegiado no estuvo acertado en esa primera jugada polémica, pero sí fue correcto en el fuera de juego que le señaló poco después a Rubén Castro, que vio cómo su gol era invalidado. A la media hora de juego, el propio Rubén Castro trata de internarse en el área rojiblanca y superar a Balenziaga. Este le pisa y cae. Gil Manzano se equivoca porque es penalti, pero no lo pita y en su lugar castiga la exageración, que la hubo, del bético, y le saca tarjeta amarilla. No dudó, sin embargo, en señalar la pena máxima en el área opuesta cuando en el minuto 39 Perquis frenó el avance de Kike Sola zancadilleándole por detrás. El árbitro seguía muy de cerca la jugada y me sorprende que no viera que la infracción se produce fuera del área, aunque Sola caiga dentro.

Antes de acabar la primera parte expulsó correctamente a Perquis por una durísima entrada que supuso la segunda amarilla. Y también fue acertada la roja a Lolo por cortar la jugada con la mano y ver su segunda cartulina. Ya en la segunda parte, minuto 74, no vio una mano clarísima de Balenziaga en el área rojiblanca en un disparo que iba a puerta.

Total, que en un arbitraje nefasto, en esta ocasión el favorecido fue el Athletic, lo que demuestra que los árbitros se equivocan independientemente del escenario.

Tema aparte me resulta el de los comentaristas de televisión y el caso concreto de Santiago Cañizares, que en ningún momento de las retransmisiones valora la actuación del Athletic cuando le ha tenido que enjuiciar. Saca defectos a cualquier cosa que hagan los rojiblancos. Para él, el Athletic nunca hace méritos, aunque vaya cuarto. ¿No será que su Valencia va muy mal?