la labor de Ayza Gámez la puedo valorar como muy buena. Me recordó a su debut en Primera División, casualmente en San Mamés, en un Athletic-Real Madrid, en el que también estuvo muy acertado. Técnicamente, salvo pequeños fallos, estuvo bien, pues hubo entradas más por la disputa del balón que por ir a por el contrario. Los árbitros sabemos que Xabi Alonso juega al límite, pero la tarjeta que le sacaron en el minuto 29 por una entrada muy fuerte sobre Herrera fue justa, no las otras que se pidieron desde la grada, pues fueron acciones viriles, ya que el fútbol es un deporte de contacto.

En el aspecto disciplinario, solo un pero. Se dejó rodear dos veces por varios jugadores del Madrid y una por los del Athletic. Con el reglamento en la mano, acertó en la expulsión de Ronaldo. Y eso que no estaba muy bien situado y casi seguro que fue el asistente quien le comunicó que Gurpegi le había dado un leve empujón y Cristiano le soltó un manotazo y además intentó agarrarle del pelo. Luego Iturraspe y el portugués se encararon. Hizo bien en expulsar a Cristiano e hizo bien también en amonestar a Iturraspe. Luego hizo constar en acta que cuando el portugués se dirigía a vestuarios se echó la mano a la cara dándose unas palmadas, lo que le puede acarrear entre uno y tres partidos de sanción.

No existió penalti en el minuto 30, ya que Sergio Ramos le ganó la posición a Aduriz y este intenta pasarle cayéndose. Y en el 49, hubo fuera de juego de Cristiano Ronaldo cuando marcó, por lo que el gol estuvo bien anulado. En resumen, con el reglamento en la mano, la acción del portugués es expulsión y el arbitraje estuvo en buena línea.

Hay que comentar, porque así he observado, que cada vez que el Athletic ve las bufandas al aire es cuando más se crece. Por lo tanto ya sabemos lo que tenemos que hacer en cada partido: no faltar ningún aficionado con nuestra bufanda, porque nuestros rivales han reconocido que San Mamés es mucha presión. ¡Aúpa Athletic!