Partido de entrenamiento para Teixeira II
El partido de Copa que disputaron ayer Athletic y Celta en San Mamés fue un simple partidillo de entrenamiento para Fernando Teixeira Vitienes. El técnico cántabro no se complicó la vida y además quiso acabar el encuentro cuanto antes, pues dio por concluido el partido nada más cumplirse el minuto 90. No añadió ni un solo segundo.
Eso sí, pudo evitar la segunda cartulina amarilla y posterior roja del lateral gallego Hugo Mallo, pues el partido fue limpio, aunque tampoco se le puede objetar que sea injusta, ya que Muniain, lo único destacable del partido, recibió cinco tarascadas de varios jugadores celtiñas, entre ellos del propio Mallo.
Si había alguna duda el tercer gol del Athletic, desde mi posición en el campo tengo que comentar que el jugador que estaba a espaldas de Muniain le estaba habilitando en el momento en el que el balón salió de los pies de Ander Iturraspe. Aunque protestaron, el colegiado, a expensas de su asistente, hizo bien en conceder el tanto favorable a los rojiblancos. Un gol que, de paso llevó la tranquilidad a La Catedral.
Físicamente no tuvo problemas, estuvo bien posicionado y el encuentro fue limpio, sin apenas problemas para ser arbitrado.
Por otra parte, me gustaría trasladar a estas líneas el comentario general que había ayer en las gradas de San Mamés. Muchos de los socios que estaban cerca de mi posición se quejaron del horario del partido. Sino todos ellos, la mayoría coincidieron en señalar que prefieren jugar a las ocho, pues de esta forma muchos chavales podrían acudir al campo sin preocuparse por llegar a las tantas de la noche a sus casas. En esta competición ni las televisiones ni la Liga de Fútbol Profesional ponen los horarios, son otros. La ilusión que les hemos inculcado a los más pequeños es que el Athletic es un equipo que ama la Copa.