EN un partido de ida y vuelta como el que protagonizaron anoche el Athletic y el Valencia, con dos equipos que se dedicaron a jugar al fútbol y pusieron las cosas fáciles al árbitro, creo que Del Cerro Grande acertó en casi todas las jugadas que señaló. Si bien, hubo un jugador ché que no debió acabar el partido. Se trata del argelino Feghouli, al que el colegiado madrileño tuvo que haber expulsado por doble tarjeta amarilla. No se puede saltar a por un balón con el codo por delante. Basta con ver el corte que le provocó en la ceja a Enric Saborit. Del Cerro Grande vio sangre y le mostró la primera amarilla, pero minutos antes, en el primer lance del juego, el centrocampista del Valencia también tuvo que ser amonestado. Fue una acción mucho más intencionada que la segunda.

Al margen de estos codazos, el partido no tuvo más que una jugada discutible. Aunque los pupilos de Djukic pidieron la pena máxima a la media hora de juego por una disputa entre Ander Herrera y Feghouli, el jugador del Athletic le ganó la posición al rival. Aquí no existió penalti. Todo lo contrario que al borde del descanso. Aymeric Laporte salió al corte del balón cerca del borde del área. El de Agen intentó frenar la penetración de Feghouli y, aunque puso el pie en el suelo, con la rodilla le derribó sin ninguna duda. Para mí le hizo penalti, aunque en otras ocasiones no se señale este tipo de acciones. Creo que acertó.

En líneas generales, Del Cerro Grande tuvo una actuación técnicamente perfecta, bien en la aplicación de la ley de la ventaja, físicamente a gran nivel y, sobre todo, con una buena dirección del juego. También es verdad que fue un partido de guante blanco. Solamente señalar el lunar de Feghouli, que no tuvo que haber terminado el partido.

En el tercer partido que alberga el nuevo San Mamés, anoche se notó la instalación de más tornos en los accesos. En líneas generales, el público entró con más fluidez a sus respectivas localidades y no se registraron tantas molestias en las filas. Poco a poco creo que vamos solucionando los problemas del nuevo coliseo rojiblanco.