El nefasto asistente de tribuna
El señor González González pitó lo que le marcó el asistente de la zona de banquillos, que no estuvo muy fino en sus decisiones. Así, le anuló un gol legal al Athletic en el minuto 76 por fuera de juego de Llorente que no existió, pues el delantero estaba en línea con el defensa. Además, señaló otros tres fueras de juego que solo vio él. Como, por ejemplo, uno de Aurtenetxe que se iba solo por la banda.
Por lo visto sobre el campo, en cómputos generales se puede decir que el colegiado fue un poco casero. Sin embargo, en el minuto 69 acertó al no señalar las manos de Iturraspe en un despeje de San José. Efectivamente, existieron, pero eran totalmente involuntarias.
Quien debe tener algo de cuidado en la reiteración de faltas es Laporte, aunque para mí, en la tarjeta que vio, tocó primero el balón.
Por otro lado, González González no aplicó en ningún momento la ventaja y lo único positivo fue su buena colocación en el campo en un partido sencillo porque los dos equipos se portaron bien, dado que ambos entrenadores siempre hacen unos planteamientos más de jugar que de destruir. Si le tenemos que calificar al colegiado, le daríamos un aprobado, pero un cero a su asistente.
Cambiando de tema, quiero hacer mención a los socios que este año han cumplido 50 años en el seno del club -más de 700- y a quienes hace no mucho el Athletic condecoró con la insignia de oro y diamantes en un hotel bilbaino. La elevada cifra se debe, en su mayoría, a que muchos de ellos se dieron de alta tras la construcción de la Tribuna Garay, construida con el dinero de la venta de Jesús Garay al Barcelona. Sin embargo, el agua estropeó parte de la fiesta, pues impidió que se pudieran hacer fotos dentro del palco y en el antepalco. Aunque estoy seguro que el Athletic tendrá el detalle con ellos de nuevo.