Buen debut de Gil Manzano en San Mamés
El debut del extremeño Gil Manzano en San Mamés lo podemos catalogar de aceptable para ser su primer año en Primera División. El colegiado tuvo que afrontar un partido brusco por ambas partes, aunque más por parte del Athletic debido a su impotencia desde el primer gol encajado. Analizándole fríamente diremos que sabe estar en el campo, tiene una buena colocación y condición física. Aplicó bien la ventaja, aunque al principio perjudicó a los bilbainos y supo amonestar en su debido momento después de dejar jugar.
El árbitro extremeño acertó en las jugadas más polémicas que se sucedieron a lo largo del encuentro, ya que el primer gol del Getafe, conseguido por Juan Rodríguez, no fue fuera de juego, por lo que sus asistentes estuvieron finos. En el minuto 53 del partido, hubo una pequeña obstrucción a Mikel San José dentro del área que no fue suficiente como para poder considerarla como pena máxima, algo que no hizo Gil Manzano. Ocho minutos después, en el 61, el público de La Catedral pidió mano de Miguel Torres en el lateral del área, pero el defensa del Getafe tenía la mano pegada al cuerpo, por lo que fue totalmente involuntaria y el disparo de Aduriz, tras ser rechazado por el defensor, se perdió por la línea de fondo. Total, que el colegiado tuvo un debut correcto, pero malo para los intereses del Athletic.
Algo pasa en los jugadores rojiblancos, que no están frescos. Se encuentran descentrados cuando hay jugadas de estrategia contra nuestra área y una falta clarísima de anticipación. Y como ya comentamos en su día, este Athletic está cansado mentalmente desde el final de la temporada pasada. Cuidado, que la comida de coco al final pasa factura.
Se ve que Iker Muniain no está fresco y, por ese mismo motivo, de vez en cuando hace las pequeñas cosas que, sin quererlo, perjudican su actuación más intensa al buscar de forma tonta la tarjeta, y luego juega condicionado por la posible segunda.