Buen arbitraje al estilo inglés
El arbitraje del inglés Andre Marriner fue bueno, típico de un colegiado de dicha nacionalidad. Controló en todo momento el juego e interpretó de manera correcta las acciones de falta. Además, también supo aplicar de manera excelente la ley de la ventaja, así como la dirección del partido. En definitiva, estuvo correcto en todo momento.
Quienes no estuvieron tan finos como el inglés fueron sus asistentes, que fallaron en varios fueras de juego que señalaron al Athletic, aunque la defensa del Olympique de Lyon jugó bastante adelantada para que los jugadores rojiblancos cayeran en la trampa diseñada por la retaguardia de los franceses. El peor de todos los errores fue el que cometieron en el minuto 60 del encuentro, cuando Susaeta estaba solo dentro del área en excelente posición y le señalaron un off-side inexistente.
En resumen, el arbitraje de Andre Marriner fue bueno. El colegiado demostró tener una buena condición física y llevó el partido por el cauce correcto, siempre con personalidad y manteniéndose sobrio en sus decisiones.
El partido del Athletic, a pesar de la derrota fue bueno, demostrando una mejoría con respecto a los primeros encuentros de la temporada. Muchas veces se le echa la culpa a Iraizoz de las derrotas, cuando son 11 los jugadores que ganan o pierden. Hay que reconocer que el navarro hizo méritos ayer. Estuvo seguro debajo de los palos, rápido en sus decisiones y con unos buenos reflejos. A Gorka, lo que es de él. Cuando falla la defensa él no puede siempre corregir esos fallos. No se le puede echar la culpa de todos los chicharros que le meten al Athletic, porque no sería justo.
De todas maneras y, pese a perder en Lyon, estoy convencido de que vamos a pasar la fase de grupos y llegar a la siguiente ronda. Al equipo ya se le están viendo cosas que demostró el año pasado y ese es el camino a seguir. ¡Aúpa Athletic!