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Un novato internacional

El arbitraje de Simon Lee Evans se puede considerar como el de un novato, y es que eso es precisamente lo que es, pues ayer dirigió su segundo encuentro como internacional. El colegiado pasó desapercibido durante todo el partido y consintió en exceso las marrullerías del equipo israelí, aunque no tuvo influencia directa en el resultado final. Demostró cierta bisoñez en dos ocasiones en las que no concedió la ley de la ventaja en lugares del campo en los que la FIFA siempre autoriza a darlas.

Donde sí estuvo bien y demostró sangre fría fue al mostrar la cartulina amarilla al guardameta del Hapoel Kiryat Shmona por pérdida de tiempo, a pesar de que el partido se encontraba todavía en la primera mitad. Esto chocó con varias decisiones que tomó a posteriori, en las que entró en el juego israelí y no dejó seguir el juego, permitiendo que los auxiliares del Hapoel entrasen en el terreno de juego a atender la pillería de sus jugadores, lo que generó numerosas interrupciones en el juego.

Por otro lado, Fernando Llorente ha vuelto a San Mamés. Remató en diez ocasiones pese a estar falto de ritmo, pero hay que pensar que es un activo del equipo y, como cobra, deber jugar. Con su entrada, el equipo cometió el error de hacer del punta el único referente ofensivo, y faltó rasear el balón más por las bandas.

Además, veo al equipo con cierta fatiga mental, especialmente a la hora de dar el último pase, algo que se notó en el estreno del Athletic en la fase de grupos de la UEFA Europa League.