A Teixeira le falló el asistente
Fernando Teixeira Vitienes, el pequeño de los hermanos y el internacional, realizó uno de los arbitrajes que marcan su línea de actuación. Pitó siempre a favor de corriente. El problema lo tuvo en su asistente, que no señaló un claro fuego de juego de Godín previo al segundo tanto de Falcao, que no tenía que haber subido al marcador.
Después, el cántabro acertó al señalar penalti en la jugada en la que Gurpegi toca el balón con el brazo dentro del área. El defensa navarro desplaza la trayectoria del balón y tuvo suerte de que Teixeira no le enseñara la segunda cartulina amarilla, lo que habría acarreado su expulsión y perderse el próximo partido frente al Valladolid.
Por lo demás, y como decía al principio, Teixeira Vitienes no se complicó la vida, pitó lo justo y se dedicó a contemporizar. Quizás se excedió a la hora de enseñar cartulinas de amonestación, pero mostró que sabe seguir el juego y que posee una buena colocación, lo que le permite estar muy encima de las jugadas. Evidentemente, no influyó para nada en el resultado y supo aprovechar la gran diferencia que existió entre los dos equipos para completar un partido más en su historial. Y lo hizo en su línea: sin alardes ni aspavientos. Sin apenas decir nada, lo que no creo que sea bueno para un árbitro. Porque yo soy de los que pienso que un buen colegiado tiene que transmitir. Y este Teixeira, aunque cumpla con el reglamento, no lo hace.
Por otro lado, me pregunto qué tipo de tacos usaron en el Vicente Calderón algunos jugadores del Athletic que se pasaron más tiempo por el suelo que de pie. Esta falta de equilibrio facilitó algunas internadas colchoneras que llevaron mucho peligro a la portería de Iraizoz.
Y un apunte más. Si la de ayer va a ser la segunda equipación de la temporada voy a pedir un favor: ¡Que cambien el color de los pantalones!