Clos Gómez, sin complicaciones
hay que empezar diciendo que el Athletic jugó mucho mejor en el primer tiempo, ya que tuvo varias llegadas al área del Levante y que, en cambio, en la única clara ocasión que tuvieron los locales consiguieron el primer gol del encuentro justo antes de marcharse a los vestuarios. Ya durante la segunda mitad, se demostró que era mejor conservar las fuerzas para el partido del día 25 ya que este encuentro no tuvo tampoco muchas discusiones para analizar la labor del colegiado Clos Gómez dado que no se complicó en ningún momento su arbitraje y siguió siempre el juego de cerca.
El árbitro procuró pitar siempre lo justo y a la hora de sacar las amarillas procuró no abusar de las amonestaciones teniendo un buen comportamiento en la labor de equipo. Es decir, a Clos Gómez no se le puede poner ninguna pega en el penalti señalado a Amorebieta porque fue correctamente pitado por una mano clara del central rojiblanco. Aunque también es cierto que el resultado fue demasiado abultado para lo ocurrido sobre el césped. Ahora solo nos queda disfrutar de una final que debe ser una fiesta.