Es incomprensible que árbitros que luchan por conseguir la escarapela de la FIFA y le dan partidos importantes como el de ayer, la pierdan por falta de personalidad como ocurrió en el minuto 7 al no señalar el penalti que le hizo Muniain a Jordi Alba empujándole cuando se plantaba solo delante de Iraizoz. Asimismo, a la media hora de juego, hubo un agarrón claro de Dealbert sobre Javi Martínez dentro del área que tampoco señaló y eso que advirtió previamente a los jugadores del Valencia. Sin embargo, el penalti señalado a San José fue un acierto porque aunque el jugador se gira, corta la trayectoria del balón. Además, Teixeira sacó excesivas tarjetas amarillas, muchas de ellas absurdas, como la primera de Iraola. Y tampoco aplicó la ventaja en varias ocasiones. Por lo que solo estuvo bien físicamente y en la colocación, aunque es cierto que no tuvo la culpa del resultado porque el partido no fue complicado, pero de otra forma se le hubiese visto que está verde para cotas mayores.
Por otra parte, se comenta que el partido ante el Barcelona se debe jugar el día 31, sábado, a la noche y televisado por capricho de los que mandan. Y jugar antes de las 48 horas es algo que no se debe permitir según la normativa y si lo hacen unas horas después, considero que es mejor que el Athletic juegue con los suplentes ya que el Barça habrá tenido más días de descanso y los rojiblancos llegarán de jugar contra el Schalke, aparte de que el partido de vuelta sería la semana siguiente. Y ese es el partido que realmente interesa. Además, no hay que darle pistas al conjunto de Guardiola para la final de Copa.